Los restos humanos antiguos y los yacimientos arqueológicos muestran que las tierras altas y bajas de Etiopía han estado habitadas desde hace muchísimo tiempo. El reino de Aksum, que floreció aproximadamente desde los primeros siglos antes de nuestra era hasta la Alta Edad Media, conectó las tierras altas del norte de Etiopía y Eritrea con el comercio del mar Rojo y adoptó el cristianismo en el siglo IV. Más tarde, las dinastías Zagwe y salomónica gobernaron partes importantes de las tierras altas del norte y del centro, mientras que sultanatos musulmanes y otros Estados regionales influyeron en la política y el comercio del este y del sur. Las iglesias excavadas en la roca de Lalibela y los manuscritos conservados en monasterios reflejan la historia religiosa y cultural de estos periodos. Desde finales del siglo XIX, Menelik II amplió y consolidó el dominio imperial sobre extensos territorios, creando un Estado cuyas fronteras y relaciones políticas diferían de las de los reinos anteriores. Italia ocupó Etiopía entre 1936 y 1941. Después, el emperador Haile Selassie restableció el dominio imperial, que se mantuvo hasta la revolución de 1974. El Derg, la junta militar que gobernó entre 1974 y 1991, implantó un sistema estatal marxista-leninista, nacionalizó importantes propiedades y ejerció una amplia represión política durante periodos de conflicto y hambruna. Desde 1991, Etiopía se organiza como república federal; la Constitución de 1995 estableció la República Democrática Federal de Etiopía. La interpretación histórica sigue siendo objeto de debate porque las fuentes difieren en fecha, perspectiva y cobertura regional, y porque las historias orales y los registros escritos pueden describir los mismos hechos de manera distinta.
Historia de Etiopía
La historia de Etiopía comprende sociedades antiguas, el reino de Aksum, poderosos Estados cristianos y musulmanes, la expansión territorial del siglo XIX, la ocupación extranjera, la revolución y el gobierno federal. La autoridad política, el comercio, la religión y las relaciones entre los numerosos pueblos de Etiopía cambiaron considerablemente a lo largo de estos periodos. Las fuentes históricas incluyen la arqueología, las inscripciones, los manuscritos, las tradiciones orales y los registros de observadores etíopes y extranjeros.
Consejo
Estudia la historia de Etiopía como una sucesión de Estados, sociedades, instituciones y fuentes cambiantes, no como una única historia nacional ininterrumpida. Para cada afirmación concreta, identifica el periodo y la región, y compara las pruebas disponibles antes de dar por zanjada una interpretación.

