El derecho penal eritreo abarca delitos contra las personas, la propiedad, el orden público, la seguridad del Estado, la administración pública, la familia, las elecciones, los sistemas informáticos y otros intereses protegidos. El Código Penal reconoce la responsabilidad personal, la culpabilidad, la intención y la negligencia, así como las causas de justificación legales. Divide los delitos en nueve clases de delitos graves y tres clases de faltas, cuya clasificación afecta al tribunal, al procedimiento y a la posible pena. Las versiones inglesas disponibles de los códigos de 2015 son traducciones no oficiales, y no se han verificado plenamente las modificaciones posteriores ni las versiones consolidadas. Una persona puede denunciar un presunto delito a la policía o a un fiscal. Por lo general, la denuncia se presenta por escrito. La policía investiga, practica detenciones y realiza registros o incautaciones, mientras que el fiscal o el fiscal general supervisa las investigaciones y formula los cargos. La norma formal exige una orden judicial de detención, salvo excepciones como la detención en flagrancia. Tras la detención, se debe informar sin demora a la persona, en una lengua que entienda, del delito que se le atribuye; debe ser llevada ante un tribunal en un plazo de 48 horas e informada de su acceso a asistencia letrada. El fiscal debe presentar una acusación formal dentro de los 15 días posteriores a la recepción del informe policial. La libertad provisional puede estar sujeta a una promesa, un garante, un depósito, obligaciones de comparecencia o restricciones de viaje, residencia, contacto o pasaporte; el tribunal debe decidir sobre la fianza dentro de las 48 horas posteriores a la vista. El Tribunal Superior conoce de los delitos graves de clase 1 a 7. Los tribunales regionales conocen de los delitos graves de clase 8 y 9 y de las faltas, mientras que los tribunales comunitarios conocen de las faltas que les atribuye la ley. Por lo general, los recursos pasan del tribunal comunitario al regional, del regional al Tribunal Superior y luego al Tribunal Supremo. Las vistas suelen ser públicas, pero un tribunal puede excluir al público por motivos como la edad de los participantes, la moral, la seguridad del Estado o la privacidad. La persona acusada debe estar presente y puede utilizar un intérprete. El Estado proporciona asistencia letrada designada a una persona acusada que no pueda costear un abogado en casos graves, especialmente si tiene menos de 18 años o no puede defenderse adecuadamente. Las posibles sanciones incluyen prisión, multas, decomiso, restitución, trabajo comunitario, prohibiciones profesionales, pérdida de derechos civiles, advertencias o amonestaciones, restricciones y expulsión de extranjeros. Las clases de delitos graves tienen diferentes intervalos de penas legales: la clase 3 prevé de 16 a 19 años; la clase 4, de 13 a 16; la clase 5, de 10 a 13; la clase 6, de 7 a 10; la clase 7, de 5 a 7; la clase 8, de 3 a 5; y la clase 9, de 1 a 3 años. Los delitos de clase 1 y 2 pueden conllevar cadena perpetua o pena de muerte cuando el delito específico lo disponga expresamente. No se puede imponer la pena de muerte a una persona menor de 18 años; además, se requiere la intervención del Tribunal Supremo y la confirmación del jefe de Estado. La detención preventiva cuenta para la pena; la restitución por daños a la propiedad, ingresos perdidos y gastos médicos tiene prioridad sobre una multa o un decomiso, y la libertad condicional puede considerarse, por lo general, después de cumplir dos tercios de la pena, o 20 años en caso de cadena perpetua. La persona perjudicada puede denunciar el delito, presentar una querella y reclamar restitución. Una persona perjudicada de 18 años o más puede ejercer la acción en delitos que requieren querella privada; un representante legal puede actuar por un menor o por una persona que no pueda gestionar sus asuntos, y los familiares más próximos pueden actuar tras un fallecimiento. El plazo general para presentar una querella es de tres meses desde que se tuvo conocimiento del delito, y el desistimiento es definitivo. El tribunal puede exigir una fianza de indemnización antes del juicio y puede seguir siendo posible presentar una demanda civil por separado. Según el procedimiento indicado, para que se persiga una agresión sexual, la persona perjudicada o un representante autorizado debe formular la acusación. Los menores víctimas pueden prestar testimonio protegido con un padre, una madre o un tutor, aunque la aplicación independiente de esa salvaguardia no está plenamente documentada. Los menores de 12 años no pueden ser condenados penalmente. A los menores de 12 a 17 años pueden aplicárseles medidas de protección, educativas o de rehabilitación en lugar de una pena, cuando corresponda; no se les puede imponer la pena de muerte ni la cadena perpetua. Los menores no deberían ser juzgados junto con adultos, por lo general no deberían permanecer en prisión preventiva y deberían contar con asistencia letrada designada durante el proceso. Las medidas alternativas pueden aplicarse principalmente a delitos graves de clase 8 y 9 y a faltas cuando el joven acepta la responsabilidad, recibe asesoramiento de un abogado y da el consentimiento exigido. Entre los delitos de tráfico figuran conducir bajo los efectos del alcohol, conducir un transporte público en estado de embriaguez, conducir bajo los efectos del alcohol en circunstancias agravantes, conducir u operar de forma peligrosa y no detenerse ni prestar ayuda. El Código Penal vincula estos delitos a clases de faltas; en algunas conductas, la reincidencia o causar lesiones o la muerte aumenta la clasificación. El uso no autorizado de sistemas informáticos incluye acceder sin autorización a un servicio informático, interceptar comunicaciones, alterar o destruir datos y obtener contraseñas. Por lo general, se clasifica como falta de clase 2, mientras que la conducta que afecta a un organismo público o una entidad financiera puede constituir un delito grave de clase 8. La investigación disponible sobre Eritrea no ha confirmado una ley ciberpenal vigente independiente. Las garantías formales no describen toda la situación práctica. Informes de organismos internacionales de vigilancia y del Departamento de Estado de Estados Unidos describen detenciones sin orden judicial, privación de libertad por más de 48 horas, detención en régimen de incomunicación, acceso limitado a abogados, denegación de fianza, detenciones prolongadas sin cargos ni revisión, denuncias de tortura y organismos de seguridad o militares que actúan como responsables de facto de las decisiones. Los informes del Gobierno eritreo describen una conclusión más rápida de las investigaciones, la gestión penitenciaria a través de los Servicios de Instituciones Penitenciarias y Rehabilitación de Eritrea y la expansión de medidas de asistencia jurídica o justicia, pero estas afirmaciones no se han verificado de forma independiente. No se dispone de datos fiables sobre el número de casos, los costes habituales, las tasas de éxito ni la prevalencia en todo el país.
Derecho penal en Eritrea
El derecho penal de Eritrea define los delitos, la responsabilidad penal, las investigaciones, los procedimientos judiciales y las sanciones. Sus principales bases jurídicas son el Código Penal del Estado de Eritrea de 2015 y el Código de Procedimiento Penal de 2015. Formalmente, el sistema incluye la policía y la fiscalía, los tribunales comunitarios, regionales, el Tribunal Superior y el Tribunal Supremo, mientras que los informes sobre la práctica plantean inquietudes sobre las detenciones, el acceso a asistencia letrada y la independencia judicial.
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