El empleo formal representa solo una parte del mercado laboral de la República Democrática del Congo. Muchas personas trabajan por cuenta propia, ayudan en una empresa familiar o obtienen ingresos del comercio informal, la agricultura, el transporte, la construcción o la minería artesanal. Según la encuesta de población activa disponible de 2012, alrededor del 81.5 por ciento del empleo en las zonas urbanas pertenecía al sector informal. En 2025, la participación en la población activa estimada mediante modelos fue del 61.8 por ciento para las mujeres y del 66.8 por ciento para los hombres; sin embargo, los datos siguen fragmentados porque no se pudo localizar de forma fiable una encuesta nacional unificada y actual de población activa. Entre los sectores principales figuran la agricultura y los agronegocios, el comercio informal, los servicios públicos, la construcción, los servicios y la minería industrial y artesanal. La minería de cobre y cobalto desempeña un papel especialmente importante en Alto Katanga y Lualaba. En 2025, el crecimiento económico se debió principalmente a la economía de materias primas, que creció un 10.1 por ciento, mientras que el resto de la economía creció un 3.1 por ciento. Se consideran áreas con potencial para generar empleo adicional la energía y la minería, el transporte y la logística, la agricultura y los agronegocios, la industria, el turismo y las tecnologías digitales. Sin embargo, la minería por sí sola crea relativamente pocos empleos, por lo que sigue siendo esencial un desarrollo económico más amplio. Las oportunidades varían considerablemente según la región. Las cinco áreas económicas analíticas —oeste, cuenca del Congo, este, Katanga y Kasai— no coinciden plenamente con las 26 provincias. Kinshasa, Kongo Central y Kikwit pertenecen al área occidental; Mbandaka y Kisangani, a la cuenca del Congo; Bunia, Goma y Kalemie están en el este; y Kolwezi y Lubumbashi, en Katanga. En el este, los conflictos y los desplazamientos dificultan el acceso al trabajo. La debilidad de la infraestructura y los riesgos de seguridad también afectan al transporte, la formación y la colocación laboral. Las cualificaciones se adquieren en escuelas y universidades, mediante formación técnica y profesional, aprendizaje, formación en el lugar de trabajo o aprendizaje directo en el puesto. El Instituto Nacional de Preparación Profesional (Institut National de Préparation Professionnelle (INPP)) ofrece formación profesional, evaluación de competencias, orientación profesional y apoyo para la transición al empleo. La duración y los costes dependen del módulo y del lugar. Las redes informales y la experiencia práctica también siguen siendo vías de acceso importantes. La validación de la experiencia adquirida (Valorisation des acquis de l’expérience) se está ampliando gradualmente. El servicio público de empleo (Office National de l’Emploi (ONEM)) es el servicio público de colocación laboral. Registra a quienes buscan empleo, asesora sobre la clasificación ocupacional, busca vacantes en empresas, coloca a candidatos, organiza ferias de empleo y también apoya el trabajo por cuenta propia. Algunos servicios de colocación requieren una tarjeta gratuita de solicitante de empleo (demandeur-d’emploi). Normalmente se piden dos fotografías tamaño pasaporte y, si se dispone de ellos, un currículum, diploma, expediente académico o certificado. La plataforma onem.cd y la aplicación MIKUBA (MIKUBA) complementan la inscripción presencial; una consulta del portal con fecha del 3 de septiembre de 2026 mostraba 1,925 vacantes, 15,724 solicitantes de empleo y 322 empresas. Estas cifras cambian continuamente y no miden el tamaño de todo el mercado laboral. La contratación directa a través de redes personales o profesionales sigue siendo generalizada. Las empresas deben comunicar las vacantes. Las agencias privadas de colocación necesitan autorización de la ONEM y aprobación ministerial. No existe un plazo nacional uniforme para la colocación. Una práctica empresarial de seis meses en el marco del Programa de Empleo Juvenil (Programme d’Emploi des Jeunes) puede conducir a una contratación, pero no garantiza un empleo posterior. Las relaciones laborales formales se rigen por el Código Laboral (Code du Travail), conforme a la Ley 015/2002, modificada por la Ley 16/010/2016. Regula, entre otros asuntos, los contratos, la remuneración, las horas de trabajo, la terminación, los sindicatos y la protección de mujeres y menores. La Inspección General del Trabajo (Inspection Générale du Travail) supervisa el cumplimiento; los conflictos laborales pueden llegar al Tribunal Laboral (Tribunal du Travail). Los empleadores presentan información anual sobre la plantilla nacional y extranjera y preparan un informe social (bilan social). En el sector informal, estos mecanismos de protección y supervisión suelen aplicarse de forma limitada. Desde enero de 2026, el salario mínimo legal (SMIG) para un trabajador ordinario es de 21,500 CDF al día. Con 26 días laborables, equivale aproximadamente a 559,000 CDF al mes. La escala salarial legal incluye hasta 17 categorías, mientras que los ingresos reales varían mucho según el sector, la región, el género y el grado de formalidad. En el sector informal, el SMIG suele no aplicarse efectivamente. Los empleadores también pagan a la ONEM una cotización del 0.5 por ciento de la remuneración mensual. Por lo general, los trabajadores extranjeros necesitan una relación laboral revisada y visada por la ONEM, un permiso de trabajo o tarjeta de trabajo para extranjeros y la intervención de la Comisión Nacional de Empleo de Extranjeros (Commission Nationale de l’Emploi des Étrangers) para acceder formalmente al mercado. Para 2025 se aplican cuotas máximas según el sector: 6.5 por ciento en sectores como agricultura, industria de materias primas, manufactura, construcción y energía y agua; y 4 por ciento en sectores como banca, comercio, transporte, servicios y tecnologías de la información y la comunicación. Puede concederse una exención ministerial tras una votación de la Comisión. Los contratos de personas extranjeras registrados por la ONEM entre 2019 y 2023 se concentraron especialmente en la minería y las canteras y en el comercio; los datos administrativos incluyen de forma incompleta el empleo informal y transfronterizo. La población es joven y se espera que alrededor de un millón de personas se incorporen al mercado laboral cada año. El programa SET4Jobs (SET4Jobs) tiene como objetivo movilizar 300 millones de USD en cinco años, formar a un millón de jóvenes, certificar a 120,000 jóvenes desempleados o especialmente vulnerables y apoyar a 8,000 emprendedores y aprendices y 5,000 planes de negocio. Estas metas describen medidas previstas o financiadas, no un efecto de empleo medido a escala nacional. Para buscar trabajo en la práctica, siguen siendo decisivos el lugar, las cualificaciones existentes, el acceso a redes, la situación de seguridad y si se busca empleo formal o informal.
Mercado laboral en la República Democrática del Congo
El mercado laboral de la República Democrática del Congo combina empleo formal, trabajo por cuenta propia, trabajo familiar y un amplio sector informal. La agricultura, el comercio, los servicios públicos, la construcción, los servicios y la minería determinan el empleo; la minería de cobre y cobalto se concentra especialmente en Alto Katanga y Lualaba. El acceso, los ingresos y las oportunidades profesionales varían mucho según la región, las cualificaciones, el género y el grado de formalidad.
Consejo
No consideres el mercado laboral de la República Democrática del Congo como un único mercado nacional: la región, el sector, las cualificaciones y el grado de formalidad modifican el acceso y los riesgos. Para un empleo formal, conviene combinar la inscripción en la ONEM, cualificaciones verificables y solicitudes directas; el trabajo informal puede ser más accesible a corto plazo, pero suele ofrecer menos protección efectiva. Antes de aceptar una oferta, comprueba no solo el salario, sino también el contrato, el lugar de trabajo, la situación de seguridad, el método de pago y las oportunidades realistas de progresar.

