La República Democrática del Congo, abreviada como RDC, no cuenta con un sistema público único que abarque todas las etapas de la vida. Entre las áreas pertinentes figuran el registro civil, las escuelas y la formación profesional, la protección infantil, el mercado laboral, la seguridad social y la asistencia humanitaria. Las soluciones formales, no formales e informales coexisten y llegan a las personas de manera muy diferente según la provincia, el lugar de residencia, la situación de seguridad y los medios económicos. La infancia y la juventud representan una parte importante de la población; al mismo tiempo, en 2023 vivían en el país más de dos millones de personas de 65 años o más. Por ello, la educación, la protección, el trabajo y el apoyo durante el desplazamiento son cuestiones especialmente importantes. El nacimiento debe inscribirse ante el registro civil en un plazo de 90 días. Pueden declarar el nacimiento el padre, la madre, familiares ascendientes, otros familiares, testigos del nacimiento o una persona autorizada. Por lo general, la inscripción y la expedición del certificado de nacimiento son gratuitas. Sin embargo, la inscripción tardía puede acarrear una sanción, un trámite judicial adicional y costes extra. El certificado de nacimiento facilita acreditar la identidad, solicitar un pasaporte, tramitar herencias y, en algunos casos, acceder a la escuela y la atención sanitaria. En las zonas rurales, pobres y afectadas por conflictos sigue siendo difícil acceder a los servicios de registro civil. La ley considera menores a las personas de menos de 18 años. La responsabilidad penal suele comenzar a los 14 años. La protección infantil abarca la protección contra la violencia, la explotación, el reclutamiento por grupos armados, el trabajo infantil, la violencia sexual y el matrimonio infantil. La División de Asuntos Sociales (Division des Affaires Sociales (DIVAS)), las oficinas del registro civil, las unidades policiales de protección infantil, los tribunales de menores, los comités de mediación y las organizaciones asociadas pueden ser responsables o participar. Según la situación, las vías de apoyo pueden pasar por la familia y la comunidad, la escuela, los servicios de protección infantil, los tribunales o la mediación, las familias de acogida y la reunificación familiar. Las opciones para adolescentes incluyen la educación secundaria, la educación acelerada o de recuperación, el aprendizaje por radio durante las crisis, la formación profesional, los aprendizajes y los programas de generación de ingresos. Pueden participar el Ministerio de Empleo y Formación Profesional, la Oficina Nacional de Empleo (Office National de l'Emploi (ONEM)), el Instituto Nacional de Preparación Profesional (Institut National de Préparation Professionnelle (INPP)), DIVAS y organizaciones de ayuda. El acceso, la duración y los costes dependen de la provincia, el proyecto, el nivel educativo y la situación económica; los gastos indirectos del hogar y de transporte también pueden limitar el acceso. La transición de la escuela al trabajo informal, la maternidad o paternidad temprana, el desplazamiento o la violencia de género conlleva riesgos específicos. La edad adulta comienza a los 18 años. Por lo general, se puede empezar a trabajar a partir de los 15; la formación profesional por debajo de esa edad solo está permitida bajo condiciones estrictas que requieren la intervención de la inspección laboral y de los padres o de una autoridad tutelar competente. El gran peso de la economía informal y rural limita en la práctica el acceso a contratos formales de trabajo, protección laboral y seguridad social. Las transiciones habituales llevan de la escuela o la formación profesional al trabajo informal o formal y, más adelante, a formar un hogar o tener hijos. La ley matrimonial establece una edad mínima de 18 años para ambos sexos y exige el consentimiento personal; el matrimonio infantil y los esponsales infantiles están prohibidos. El matrimonio debe inscribirse, por lo general en un plazo de tres meses y previo pago de una tasa. Las personas mayores pueden recibir una pensión contributiva de vejez del Fondo Nacional de Seguridad Social (Caisse Nationale de Sécurité Sociale (CNSS)). Por regla general, los requisitos formales son tener 60 años y al menos 180 meses cotizados, es decir, 15 años de cotizaciones al seguro. La pensión no es universal y llega principalmente a las personas empleadas aseguradas. Por ello, las personas mayores sin empleo formal, sobre todo en las zonas rurales, suelen depender de la familia, la comunidad o la ayuda humanitaria. No hay constancia de un derecho uniforme a escala nacional para las necesidades de cuidados ni de una evaluación general estandarizada. Los cuidados suelen estar a cargo de familiares y comunidades; trabajadores sociales, trabajadores parasociales, familias de acogida y organizaciones de ayuda pueden proporcionar apoyo adicional. La atención médica corresponde al sector sanitario, no a este tema sobre las etapas de la vida. En las zonas orientales del país, especialmente en Kivu del Norte, Kivu del Sur, Ituri y Tanganica, el desplazamiento y la violencia interrumpen la escolarización, la vida familiar y el trabajo remunerado. Entre los riesgos frecuentes figuran la separación de familiares, el secuestro, el reclutamiento, la violencia sexual, el sufrimiento psicológico y el trabajo infantil. La División de Asuntos Sociales, las autoridades provinciales, el Programa de Desarme, Desmovilización, Recuperación Comunitaria y Estabilización (Programme de Désarmement, Démobilisation, Relèvement Communautaire et Stabilisation (PDDR-CS)), UNICEF, otras organizaciones de las Naciones Unidas y las redes locales de protección pueden ofrecer, según la zona, espacios de aprendizaje temporales, clases por radio, espacios adaptados a la infancia, apoyo psicosocial, documentación, búsqueda de familiares, reunificación familiar, acogimiento familiar y reintegración. La búsqueda de familiares puede durar de días a meses; la reintegración duradera suele llevar más tiempo. La seguridad, el desplazamiento, la falta de documentos y el lugar específico de residencia determinan qué vía es realmente accesible.
Etapas de la vida en la República Democrática del Congo
Las etapas de la vida en la República Democrática del Congo están marcadas por el nacimiento y la identidad, la escolarización, el trabajo, la formación de una familia, la vejez, las necesidades de cuidados y las crisis. No existe una única oficina pública ni una prestación universal para estos asuntos; según el problema, pueden ser responsables las oficinas del registro civil, los centros educativos, los servicios de protección infantil, las autoridades laborales y sociales, así como las organizaciones humanitarias. El acceso varía mucho según la provincia, la zona urbana o rural, el conflicto, la pobreza, el desplazamiento y los documentos disponibles.
Consejo
Considere las etapas de la vida en la República Democrática del Congo no como una única vía pública, sino como una secuencia de contactos específicos. Empiece por asegurar los documentos de estado civil y luego averigüe cómo acceder a la escuela, la protección, la formación profesional, la seguridad social o la ayuda humanitaria según la edad, la situación laboral, las necesidades de cuidados o las condiciones de seguridad. En caso de desplazamiento o separación familiar, la protección, la documentación y la búsqueda de familiares tienen prioridad sobre los planes educativos o laborales a largo plazo.

