La Ciudad del Vaticano tiene cinco entradas estatales y unas 30 calles cubiertas. La plaza de San Pedro suele estar abierta al público, aunque las autoridades pueden cerrarla temporalmente por funciones especiales o por motivos de seguridad. La Gobernación (Governatorato) mantiene las vías y las infraestructuras; la Dirección de Seguridad y Protección Civil (Direzione Sicurezza e Protezione Civile) gestiona los servicios relacionados; el Cuerpo de la Gendarmería controla el orden interno, las fronteras y el tráfico; y la Guardia Suiza Pontificia presta servicio en las entradas estatales. Por ello, el acceso depende de la seguridad y de la función de cada zona. La Ciudad del Vaticano no tiene una red de transporte público para visitantes operada de forma independiente ni se ha identificado una línea pública de autobús o lanzadera dentro del Estado. Las conexiones prácticas utilizan la red de Roma. La línea A de metro da servicio a Ottaviano y Cipro. Los autobuses 49, 32, 81, 982, 492 y 990 paran cerca de los Museos Vaticanos, la plaza del Risorgimento o las calles de los alrededores, y el tranvía 19 llega a la plaza del Risorgimento. Hay una parada de taxis frente a los Museos Vaticanos. Los visitantes suelen continuar a pie por las entradas pertinentes; se accede a los museos desde Viale Vaticano. Estos desplazamientos utilizan el sistema Metrebus de Roma, no una tarifa de la Ciudad del Vaticano. Los billetes indicados son BIT, a 1,50 € por 100 minutos; ROMA24, a 8,50 € por 24 horas; ROMA48, a 15 € por 48 horas; ROMA72, a 22 € por 72 horas; y CIS, a 29 € por siete días. También se pueden comprar billetes mediante pago sin contacto con Tap & Go o la aplicación ATAC Roma. Compruebe las tarifas y la red para la fecha prevista del viaje. Los Museos Vaticanos prestan sillas de ruedas gratuitamente a cambio de un documento de identidad como depósito. Por lo general, se permiten los scooters de movilidad y las sillas de ruedas eléctricas, aunque hay zonas excluidas. Gran parte del complejo museístico es accesible, y los museos ofrecen una visita accesible recomendada y la opción «Jardines Vaticanos sin barreras» (Giardini Vaticani senza barriere). Las visitas guiadas estándar no son adecuadas para personas usuarias de sillas de ruedas. Los visitantes con una discapacidad certificada de al menos el 67 % pueden obtener entrada gratuita y, cuando proceda, una persona acompañante; deben mostrar la documentación justificativa in situ, ya que esta modalidad no se puede reservar en línea. La Estación Ferroviaria de la Ciudad del Vaticano (Stazione Ferroviaria della Città del Vaticano) está dentro del Estado, pero la información actual de Trenitalia no acredita un servicio regular de pasajeros desde la estación vaticana. Una oferta actual para visitantes combina, de lunes a sábado, un tren a Castel Gandolfo con un autobús a las Villas Pontificias; el tramo de autobús cuesta 1 €. Por tanto, el ferrocarril vaticano tiene una función limitada, relacionada con eventos o excursiones, y no es un servicio de transporte diario habitual. El acceso de vehículos privados no es un servicio general para visitantes. El Registro de Vehículos Vaticanos (Registro Veicoli Vaticani) gestiona las matriculaciones, los permisos de conducir y los impuestos sobre los vehículos. La sigla SCV identifica los vehículos del Estado o de organismos de la Santa Sede, mientras que CV identifica los vehículos de ciudadanos o no ciudadanos autorizados por su función. El permiso de conducir vaticano se limita a ciudadanos y residentes, y los conductores que reúnen los requisitos realizan pruebas teóricas y prácticas. Para conducir en Italia o en el extranjero también se necesita un permiso internacional de conducción válido durante dos años. La información disponible no establece un régimen general de estacionamiento para visitantes ni de entrada en coche privado. No se ha documentado un servicio público regular de ciclismo, una red pública para bicicletas ni un sistema de alquiler de bicicletas en la Ciudad del Vaticano. Un recorrido de unos tres kilómetros por los Jardines Vaticanos durante el Giro de Italia de 2025 fue un evento especial no competitivo, no una muestra de la infraestructura ciclista cotidiana. Tampoco se ha identificado en la Ciudad del Vaticano un aeropuerto civil, puerto o terminal de autobuses de larga distancia independiente. Por tanto, los viajes de larga distancia utilizan las conexiones de transporte de Roma antes del tramo final a pie, en taxi o mediante una conexión local con la Ciudad del Vaticano. El programa de Conversión Ecológica 2030 de la Gobernación aspira a que la flota de vehículos tenga cero emisiones al final de la década. En 2024, la flota incluía casi 40 vehículos eléctricos Volkswagen ID; en 2025 recibió vehículos de servicio adicionales y en 2026 se amplió con una flota totalmente eléctrica de eVito y EQV. El aparcamiento Petriano cuenta con 20 puntos de carga rápida en 10 unidades y dos puntos de carga ultrarrápida, pero el acceso requiere una credencial de servicio, registro previo o contrato. No consta que las instalaciones de carga sean un servicio público para visitantes, y los vehículos solo pueden permanecer allí mientras se cargan.
Transporte en la Ciudad del Vaticano
El transporte en la Ciudad del Vaticano está fragmentado y no constituye un sistema autónomo de transporte público. Los visitantes suelen desplazarse a pie dentro del Estado, que tiene 0,44 kilómetros cuadrados, y llegan a través de las redes de metro, autobús, tranvía y taxi de Roma. El acceso de vehículos privados, las vías internas y las entradas están controlados, mientras que el ferrocarril, la bicicleta y el transporte de larga distancia tienen funciones limitadas o específicas para ciertos eventos. Los Museos Vaticanos ofrecen servicios de accesibilidad, pero el acceso depende de las condiciones de seguridad y de cada zona.
Consejo
Planifique la visita a la Ciudad del Vaticano teniendo en cuenta la red de transporte de Roma y un tramo a pie, no un autobús interno, estacionamiento para visitantes o lanzadera pública. Elija la conexión de Roma según la entrada, la duración de la visita y las necesidades de movilidad; después, compruebe las condiciones de acceso, ya que las medidas de seguridad pueden cambiar temporalmente las entradas. Si necesita acceso en silla de ruedas, utilice las opciones sin barreras de los museos y prepare la documentación requerida para las gestiones presenciales.

