El Estado de la Ciudad del Vaticano (SCV) es un Estado soberano distinto de la Santa Sede. Su territorio muy reducido y los 882 residentes registrados a 31 de diciembre de 2024 conforman un mercado de empleo institucional, no un mercado laboral comercial convencional. La Gobernación, sus Direcciones, la Oficina de Personal, la Comisión de Personal y la Comisión para la Selección del Personal Laico se ocupan de distintas áreas de la administración y la contratación. La ULSA gestiona al personal contractual que trabaja para la Curia, la Gobernación y los organismos administrados directamente. Las profesiones administrativas y jurídicas abarcan los asuntos jurídicos, el estado civil, los registros, las funciones notariales, los expedientes de personal, los salarios, las prestaciones sociales, las pensiones y las relaciones laborales. Las profesiones económicas comprenden la contabilidad del Estado, el patrimonio, los estados financieros, los presupuestos, la auditoría interna, la tesorería, la Casa de la Moneda, las actividades económicas, los servicios Annona y Emporio, la filatelia, la numismática, los aparcamientos y las operaciones de Autoparco. El Cuerpo de la Gendarmería presta servicios policiales y de orden público, controla las fronteras y el tráfico, ejerce la policía judicial, previene y reprime delitos y se ocupa de INTERPOL, el GIR y las tareas antisabotaje, las 24 horas del día. El Cuerpo de Bomberos presta la primera respuesta, previene incendios, realiza rescates, trabaja en protección civil, inspecciona y mantiene sistemas de seguridad contra incendios y protege el helipuerto. Las profesiones sanitarias atienden a residentes, trabajadores, pensionistas, al Papa y a los visitantes mediante servicios de salud e higiene, salud pública, higiene, seguridad laboral y la Farmacia Vaticana. Las profesiones culturales incluyen historiadores del arte, conservadores, restauradores, investigadores científicos, fotógrafos de laboratorio, personal de servicio público y administradores. La Dirección de Museos y Bienes Culturales también se ocupa de la conservación, restauración, investigación, formación, asesoramiento sobre colecciones y adquisiciones, publicaciones, reproducciones y acceso público. Su plantilla museística incluye unas 780 personas y unos 100 profesionales de laboratorio. El trabajo técnico comprende ingeniería, electricidad, fontanería, carpintería, metalistería, construcción, montaje, tapicería, limpieza, jardinería y sistemas de instalaciones, agua, energía y seguridad contra incendios. El trabajo de tecnologías de la información y telecomunicaciones abarca redes, telefonía, provisión de servicios de internet, sistemas de información, ciberseguridad y funciones del CERT. El trabajo postal y filatélico incluye clasificación y reparto de correo, atención en mostrador, ventas, filatelia, contabilidad y servicios telegráficos; el servicio postal cuenta con 43 empleados, 26 buzones, cinco recogidas al día y tres repartos al día. El Observatorio Vaticano emplea astrónomos, investigadores y personal científico en astrofísica, cosmología, investigación estelar y planetaria, y documentación de meteoritos. Está vinculado institucionalmente al SCV, aunque sus principales sedes en Castel Gandolfo y Tucson se encuentran fuera del territorio local. Los servicios eclesiales y culturales incluyen funcionarios de la Curia, clérigos, diáconos, miembros de institutos de vida consagrada, personal laico, bibliotecarios, archiveros, scriptores y personal de restauración de bibliotecas y archivos. La basílica de San Pedro y su Fabbrica emplean o coordinan trabajos relacionados con la conservación, el decoro y la disciplina de peregrinos y visitantes. Estos puestos responden a las necesidades institucionales y pueden exigir cualificaciones religiosas, pastorales o especializadas. El Reglamento General del Personal de la Gobernación, promulgado el 21 de noviembre de 2010 y modificado posteriormente, proporciona el marco principal para el personal de la Gobernación. En la selección suelen tenerse en cuenta las cualificaciones, la buena conducta, las necesidades institucionales y los puestos previstos en el organigrama y el presupuesto. La residencia o ciudadanía en la Ciudad del Vaticano no da por sí sola acceso a un puesto, y las fuentes disponibles no acreditan un sistema general de formación profesional del SCV ni un portal público de empleo. Los precios y plazos no son uniformes: dependen del puesto y de la institución. Los acuerdos con empresas externas o colaboradores no deben confundirse con el empleo por el SCV. La Santa Sede y la Curia pueden recurrir a un grupo de candidatos más amplio, que incluye obispos, sacerdotes, diáconos, miembros de institutos de vida consagrada, miembros de sociedades de vida apostólica y personal laico. En la selección pueden considerarse la vida espiritual, la experiencia pastoral, la vocación de servicio y de comunidad, la competencia profesional y las cualificaciones obtenidas antes de incorporarse. El personal puede recibir formación y actualización de competencias a través de la Oficina de Personal o formación continua mediante la ULSA. También puede haber movilidad entre puestos administrativos, pero los ascensos no son automáticos. Los puestos de seguridad tienen requisitos adicionales publicados. Para ingresar en el Cuerpo de la Gendarmería, se exige ser hombre, tener entre 21 y 24 años, gozar de buena salud, medir al menos 178 centímetros, ser soltero, tener el título de educación secundaria superior o equivalente, ser católico practicante y presentar una carta del párroco. Para ingresar en el Cuerpo de Bomberos, se exige ser hombre, tener entre 21 y 24 años, ser soltero, gozar de buena salud física y psicológica, tener el título de educación secundaria superior o equivalente, ser católico practicante y presentar una carta del párroco. Para el trabajo en el Cuerpo de Bomberos se valora contar con una cualificación en extinción de incendios, protección civil o seguridad laboral. No se publican plazos ni tasas generales de solicitud para estos puestos. La Guardia Suiza Pontificia pertenece a la Santa Sede, no a la Gobernación. Entre sus requisitos publicados figuran la ciudadanía suiza, ser hombre y católico practicante, ser soltero, tener entre 19 y 30 años, medir normalmente al menos 1,74 metros, gozar de buena salud y aptitud psicofísica, carecer de antecedentes que afecten a la idoneidad, tener una cualificación profesional EFZ o una Matura, haber completado la escuela de reclutas suiza y disponer de un permiso de conducción de categoría B. El compromiso mínimo es de 27 meses. La selección comprende documentación, una entrevista y una evaluación de aptitudes, una jornada de selección, un examen médico preliminar en Suiza a cargo del candidato y una decisión unas dos semanas después. Los tratamientos dentales deben completarse antes de incorporarse. La formación básica dura tres meses e incluye derecho, psicología, extinción de incendios, primeros auxilios, tiro, protección personal, defensa personal, táctica y deporte; el primer mes se realiza en Isone. A partir del tercer año de servicio, un guardia puede formarse como especialista en seguridad y protección y obtener la cualificación federal FSB. Las condiciones de trabajo varían según la institución. Puede exigirse seguridad, confidencialidad y disponibilidad; el trabajo en la Curia puede requerir estar disponible cuando sea necesario, y el servicio de la Gendarmería es continuo. Los servicios técnicos y de bomberos pueden implicar turnos y despliegues de emergencia, mientras que los puestos en museos y de atención al público suponen tratar con visitantes y peregrinos. El italiano práctico es relevante en muchos lugares de trabajo, y las prácticas en museos exigen un nivel básico de italiano a los candidatos extranjeros. La Farmacia Vaticana, los servicios de salud, el servicio postal, los museos y las oficinas de atención al público tienen sus propios requisitos operativos. La ley vaticana de seguridad laboral N. LIV abarca a empleados, personas en prácticas, voluntarios y quienes trabajan ocasionalmente. Los trabajadores deben seguir las instrucciones, utilizar correctamente los equipos de protección individual y la maquinaria, e informar de los peligros. El empleador no puede cobrarles por la protección exigida por ley. Los reconocimientos médicos y la formación periódica en seguridad cuentan como tiempo de trabajo; el Servicio de Seguridad y Salud depende del Presidente de la Gobernación. Los empleados vaticanos suelen estar cubiertos por la seguridad social de la Santa Sede. Los empleados no vaticanos que trabajan en el SCV suelen estar cubiertos por la seguridad social italiana en virtud del Convenio entre la Santa Sede e Italia, que coordina los periodos cotizados y puede permitir exportar periodos de seguro y prestaciones. Determinadas funciones, incluidas las posiciones C, C1, C2 y C3 y los puestos activos de administración o control, exigen declaraciones de integridad y conflictos de intereses al asumir el cargo y cada dos años. Las normas aplicables prohíben al personal cubierto aceptar regalos o ventajas por valor superior a EUR 40. Las prácticas en museos exigen un diploma o título pertinente, un CV, identificación, certificados, una carta de motivación y al menos dos referencias. Hay dos periodos de solicitud: de octubre a marzo y de abril a septiembre. La solicitud debe llegar al menos cuatro meses antes del inicio. El coste corre a cargo del becario o del organismo promotor, y el acceso y el equipamiento quedan excluidos. Las prácticas no otorgan una cualificación ni preferencia en la contratación, y deben transcurrir al menos 18 meses entre las prácticas y una solicitud de empleo.
Profesiones en la Ciudad del Vaticano
Las profesiones en la Ciudad del Vaticano respaldan la administración, la seguridad, la sanidad, la cultura, las infraestructuras, las comunicaciones, la ciencia y los servicios religiosos. El empleo se organiza por instituciones concretas, no mediante un mercado laboral general ni un portal público de empleo de la Ciudad del Vaticano. El acceso depende del puesto, las necesidades institucionales, las cualificaciones, los requisitos de conducta y las vacantes disponibles.
Consejo
Considera el empleo en la Ciudad del Vaticano como una cuestión específica de cada institución, no como un mercado laboral nacional ordinario. Identifica el organismo responsable, el puesto concreto, el lugar de trabajo, las cualificaciones y los plazos de solicitud antes de preparar la documentación. No des por sentado que la residencia, la ciudadanía, unas prácticas o un contrato externo relacionado conducirán a un empleo.

