La mayoría de los alimentos de la República Centroafricana provienen de pequeñas explotaciones agrícolas y mercados locales. La mandioca es un alimento básico nacional, mientras que el maíz es especialmente importante en las zonas centro y sur. En el norte se depende más del mijo y el sorgo. Las importaciones cobran más importancia cuando los conflictos, los desplazamientos o las restricciones de acceso a los campos y mercados reducen el suministro local; algunos productos importados llegan por corredores fluviales desde la República Democrática del Congo y la República del Congo. La estación lluviosa suele durar aproximadamente de junio a diciembre y puede dejar aisladas algunas zonas. En 2026, la siembra de maíz en las zonas centro y sur terminó en abril y se esperaba que la cosecha comenzara alrededor de agosto. En el norte, se esperaba cosechar mijo y sorgo cerca de octubre. Las inundaciones entrañan riesgos particulares en Basse-Kotto, Mbomou y Ouaka. Estas diferencias estacionales afectan tanto la disponibilidad como los precios: en mayo de 2026, el arroz importado costaba aproximadamente un 13 % más que un año antes, mientras que el maíz producido localmente era hasta un 8 % más barato. El acceso a alimentos varía mucho entre hogares y regiones. Las estimaciones de la CIF para abril-agosto de 2026 situaron a unos 2,01 millones de personas en la categoría 3 o superior, incluidas unas 262.000 en la categoría 4. Los principales factores son los conflictos armados, los desplazamientos, la baja producción agrícola y el acceso limitado a campos y mercados. La asistencia alimentaria depende de programas y criterios de vulnerabilidad; las pruebas disponibles no establecen un derecho nacional universal a recibir alimentos. La cultura alimentaria local incluye feuilles de manioc, koko, ngoudja, gozo y mangbere. Gozo y mangbere son acompañamientos o bastones hechos de mandioca, y el ngoudja suele servirse con gozo. Otros alimentos documentados incluyen kanda, pescado capitaine frito, ngou ti kassa, koko con carne y chouia preparado con carne de vacuno, pollo o cabra. Las pruebas disponibles no permiten elaborar un mapa completo de platos por prefectura. Tampoco se han documentado de forma fiable restaurantes formales, precios nacionales de comidas o etiquetas de higiene, por lo que el coste depende del lugar, los ingredientes, el suministro y el proveedor. La dieta habitual combina mandioca o maíz con cacahuetes, pescado, carne y verduras de hoja. La falta de variedad puede producir una dieta desequilibrada. La encuesta SMART de 2022 registró desnutrición crónica entre los niños de aproximadamente el 37,9 % y desnutrición aguda de alrededor del 5,5 %. Puede haber apoyo a través de grupos ANJE, centros de salud, servicios UNTA o UNT, trabajadores de salud comunitaria y alimentos especializados como RUTF, según la distancia, la seguridad y la cobertura del programa. La inocuidad alimentaria está estrechamente ligada al agua segura, la higiene y los servicios de salud locales. Las pruebas revisadas no establecieron claramente una única autoridad nacional de control de alimentos ni un sistema nacional completo de inspección. La OMS aborda la inocuidad alimentaria en contextos de crisis junto con medidas sanitarias y de agua, saneamiento e higiene; se documenta riesgo de cólera cerca de la frontera del Ubangui, con 716 casos y 45 muertes comunicados entre el 1 de enero y el 26 de julio de 2026. En la política agrícola y alimentaria participan organismos como el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (Ministère de l’Agriculture et du Développement Rural), el Ministerio de Ganadería y Salud Animal (Ministère de l’Élevage et de la Santé Animale) y el Ministerio de Salud y Población (Ministère de la Santé et de la Population). El trabajo actual en sostenibilidad incluye el PSMSAN 2025-2029 y el apoyo del PMA a los mercados de pequeños productores, los rendimientos, las cadenas de valor, la reducción de las pérdidas poscosecha y el acceso a mercados y financiación. Los fenómenos climáticos, las inundaciones y los conflictos siguen afectando a la producción y la distribución. El Pacto para la República Centroafricana sobre Alimentación y Agricultura de 2023 y la Estrategia Nacional de Género y Cambio Climático 2023-2030 ofrecen marcos adicionales, aunque los datos locales detallados sobre sostenibilidad siguen siendo limitados.
Alimentación en la República Centroafricana
La alimentación en la República Centroafricana depende en gran medida de la mandioca, el maíz, la agricultura a pequeña escala y los mercados locales. En el norte se consume más mijo y sorgo, mientras que en las zonas centro y sur se produce más maíz. Los conflictos, los desplazamientos, los problemas de transporte y la estación lluviosa pueden reducir mucho el acceso a alimentos. Entre los alimentos habituales están las feuilles de manioc, el koko, el gozo, el kanda y platos de pescado y carne.
Consejo
Planifique la alimentación según su ubicación, el acceso a los mercados y la estación; no dé por hecho que un alimento básico o un precio se aplican en todo el país. Compare la disponibilidad local de mandioca, maíz, mijo o sorgo con las alternativas importadas, y priorice el agua segura, la higiene y la variedad nutricional. Si hay problemas de acceso a alimentos o nutrición infantil, contacte pronto con un centro de salud, un trabajador de salud comunitaria o un programa de apoyo pertinente.

