La República Centroafricana abarca unos 623.000 kilómetros cuadrados. Sus espacios naturales se extienden desde el bosque guineano del sur, pasando por sabanas sudano-ubanguienses, sudano-guineanas y sudano-sahelianas, hasta la estepa saheliana del norte. La cuenca del Chari-Longue drena hacia el norte y la cuenca del Congo hacia el sur. Los hábitats incluyen selva tropical densa, bosque abierto, sabana, bosque de galería, llanuras aluviales estacionales, humedales, claros forestales, inselbergs graníticos y el macizo de arenisca de Bongo. Entre las especies registradas en estos entornos figuran elefantes de bosque y de sabana, gorilas occidentales de llanura, chimpancés, sitatunga, bongo, hipopótamos, búfalos, leones, leopardos, guepardos, perros salvajes y numerosas aves acuáticas. Las poblaciones regionales y los estados de conservación cambian con el tiempo; no existe un inventario nacional completo y actual. Las áreas protegidas incluyen parques nacionales, reservas de fauna, reservas naturales integrales, reservas especiales, reservas de biosfera y zonas comunitarias de caza llamadas Zones Cynégétiques Villageoises, o ZCV. Los datos nacionales no son plenamente coherentes: el Informe Nacional de 2019 enumera 18 áreas protegidas que cubren aproximadamente el 18 % del país, mientras que un análisis anterior de la FAO enumera 16 áreas que abarcan 67.615 kilómetros cuadrados, cerca del 11 %. Estas cifras proceden de fuentes y fechas distintas y no deben combinarse. Entre las áreas pertinentes se encuentran Dzanga-Ndoki, Dzanga-Sangha, Manovo-Gounda St Floris, Bamingui-Bangoran, André Félix, Zémongo, Ouandja-Vakaga, Aouk-Aoukalé, Nana-Barya, Mbaéré-Bodingué, Basse-Lobaye y Vassako-Bolo. El Parque Nacional Manovo-Gounda St Floris abarca aproximadamente 1.740.000 hectáreas, se incorporó a la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1988 y figura como Patrimonio Mundial en Peligro desde 1997. El Trinacional de la Sangha es un sitio transfronterizo del Patrimonio Mundial de la UNESCO de aproximadamente 746.309 hectáreas, compuesto por tres parques nacionales; la parte centroafricana incluye Dzanga-Ndoki, que cubre unas 122.000 hectáreas. La Reserva Forestal Dzanga-Sangha forma parte de la zona de amortiguamiento más amplia, que abarca unas 1.787.950 hectáreas. El país también tiene dos humedales Ramsar de unas 376.300 hectáreas: Les Rivières de Mbaéré-Bodingué, con 101.300 hectáreas, y Rivière Sangha située en République Centrafricaine, con 275.000 hectáreas. Estos humedales sustentan bosques, ríos, pantanos, lagos, regulación de inundaciones, refugios de peces e ingresos locales. El Ministère de l’Environnement et du Développement Durable, el Ministère des Eaux, Forêts, Chasse et Pêche, la Direction de la Faune et des Aires Protégées, los administradores de los sitios y los conservadores comparten responsabilidades según el área y la tarea. El Comité Trinational de Suivi et d’Action coordina el trabajo en el Trinacional de la Sangha. Entre las leyes pertinentes figuran el Código de 2020 para la gestión de la fauna y las áreas protegidas, la ordenanza de 1984 sobre fauna y caza, el Código Forestal de 2008, el Código del Medio Ambiente de 2007 y la ordenanza de 1985 que prohíbe la recolección y el comercio de marfil. Por lo general, los parques nacionales protegen especies silvestres, hábitats, ecosistemas, paisajes, valores científicos y actividades recreativas públicas. En las reservas integrales, la entrada humana se limita a investigaciones aprobadas por el ministerio responsable. El derecho a cazar, recolectar, pescar, talar o utilizar otros recursos naturales depende de la situación jurídica del área y de las normas locales. En general, la caza, la recolección y la tala están prohibidas en los parques nacionales de la República Centroafricana, y los informes de la UNESCO indican que la caza y la recolección indígenas no están permitidas en las áreas protegidas del país. Esto genera un conflicto entre la protección estricta y los medios de vida y prácticas consuetudinarias de los baAka y otras comunidades locales. Las ZCV y las zonas de amortiguamiento pueden ofrecer espacios de uso regulado y participación comunitaria, pero también necesitan una gestión clara, aplicación de las normas y acuerdos para resolver conflictos. La naturaleza se utiliza para la pesca, la caza, la carne de animales silvestres, los productos forestales no maderables, la rafia y el vino de rafia, la agricultura, la tala, la investigación, el ecoturismo, la ganadería y el movimiento estacional del ganado, conocido localmente como transhumance. La minería de oro y diamantes puede dañar los refugios acuáticos mediante la sedimentación. Otras presiones incluyen el comercio ilegal de fauna, la caza furtiva, el tráfico de marfil, la fragmentación del hábitat, la extracción insostenible, la tala, los incendios, el sobrepastoreo, las sequías, el aumento de las temperaturas, las lluvias intensas, las inundaciones y la erosión. Manovo-Gounda St Floris también afronta la presión del movimiento estacional de entre 30.000 y 40.000 cabezas de ganado procedentes de Sudán y Chad, por lo que son necesarios corredores y planes para las ZCV. Las actividades recreativas en la naturaleza se concentran sobre todo en Dzanga-Ndoki y Dzanga-Sangha, donde es posible observar con guías y servicios de alojamiento claros del bosque conocidos como bais, elefantes y gorilas. Los lugares son remotos, reciben pocos visitantes y tienen infraestructuras de transporte y alojamiento limitadas. La investigación disponible no establece precios, horarios, sistemas de acampada ni procedimientos para visitantes estandarizados a nivel nacional; los detalles deben comprobarse con la administración del sitio pertinente antes de viajar. El trabajo de protección incluye patrullas, seguimiento de la biodiversidad, inventarios de especies y bosques, sensibilización local, actividades curriculares escolares, formación de ecoguardas, planes de gestión comunitaria y coordinación en la región de la Sangha. El Informe Nacional de 2019 registra 62 medidas en 12 áreas de acción, incluida la gobernanza de áreas protegidas, la conectividad ecológica, la participación comunitaria y el uso sostenible de carne de animales silvestres y productos forestales no maderables.
Naturaleza en la República Centroafricana
La República Centroafricana comprende selva tropical, bosque abierto y semihúmedo, sabana, bosque de galería, humedales, llanuras aluviales estacionales e inselbergs graníticos distribuidos en cinco zonas fitogeográficas. La protección de la naturaleza combina parques nacionales, reservas de fauna, sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO y humedales Ramsar; la pesca, la caza, los productos forestales no maderables, la agricultura, la tala, la minería, el movimiento de ganado y la investigación generan distintos usos y conflictos. El acceso y los derechos dependen de la situación jurídica de cada zona; las instalaciones, los precios y los procedimientos para visitantes no están estandarizados en todo el país.
Consejo
Antes de planificar una visita, un estudio de campo o el uso de recursos en la República Centroafricana, averigua la categoría jurídica del lugar exacto. Contacta con la autoridad responsable del sitio antes de organizar transporte, equipos o alojamiento, ya que los permisos y servicios para visitantes varían según la zona. No interpretes el uso consuetudinario, una zona comunitaria de caza o una zona de amortiguamiento como permiso para utilizar recursos dentro de un parque nacional.

