La gestión de desastres en Canadá es una responsabilidad compartida entre hogares, comunidades, municipios, provincias o territorios, gobiernos indígenas y el Gobierno federal. La entidad que dirige un incidente depende de dónde ocurre, de su magnitud y de sus efectos. Los equipos locales de respuesta suelen encargarse de las primeras medidas. Si una emergencia supera la capacidad local, los recursos provinciales o territoriales pueden apoyar la respuesta, y se puede solicitar asistencia federal para necesidades mayores o especializadas. Los peligros habituales varían según la región del país. Los incendios forestales y el humo, las inundaciones fluviales o costeras, las tormentas de hielo, las ventiscas, el calor extremo, los tornados, los huracanes, los terremotos, los deslizamientos de tierra y los cortes de electricidad pueden generar distintos peligros. Una orden de evacuación significa que las personas deben salir de la zona afectada siguiendo las indicaciones. Una alerta o aviso de evacuación significa que deben prepararse para salir, mientras que las instrucciones de refugiarse en el lugar indican que deben permanecer dentro y reducir su exposición a un peligro exterior. La información de emergencia puede llegar mediante alertas públicas, autoridades locales, la radio, líderes comunitarios o avisos puerta a puerta. Pueden fallar la electricidad, internet y las redes móviles, por lo que no se debe depender de un único medio de comunicación. Un plan de emergencia familiar contempla salidas, puntos de encuentro, comunicación, transporte, niños, mascotas, medicamentos y necesidades de accesibilidad. También debe incluir a una persona de confianza que viva fuera de la zona afectada. Los suministros de emergencia ayudan a los hogares a afrontar interrupciones en tiendas, agua, electricidad, calefacción, carreteras o servicios habituales. Deben ser lo bastante portátiles para una evacuación; también se pueden guardar otros artículos en casa. La recuperación comienza cuando ha pasado el peligro inmediato. Puede incluir regresar de forma segura, documentar los daños, contactar con la aseguradora, conseguir alojamiento temporal, recibir apoyo para la salud, limpiar y obtener ayuda de gobiernos u organizaciones comunitarias. Las alertas y la asistencia pública no pueden eliminar todos los riesgos. Hay que seguir las instrucciones locales, evitar las zonas restringidas y no regresar después de una evacuación hasta que la autoridad responsable indique que es seguro.
Desastres en Canadá
Los desastres en Canadá pueden incluir incendios forestales, inundaciones, tormentas severas, temperaturas extremas, terremotos, deslizamientos de tierra y otras emergencias importantes. Las autoridades locales y provinciales o territoriales suelen dirigir la respuesta, con apoyo de otros niveles cuando es necesario. Los hogares pueden reducir los daños si conocen los peligros locales, siguen las instrucciones oficiales y se preparan para cubrir sus necesidades básicas durante una interrupción de los servicios.
Consejo
Averigua qué desastres son más probables en tu zona de Canadá y prepara un plan para afrontarlos. Ten listos los documentos esenciales, los medicamentos, los suministros y los datos de contacto para llevarlos contigo. Durante una emergencia, sigue las instrucciones locales, aunque las condiciones cerca de tu casa parezcan tranquilas.

