Canadá tiene un entorno natural enorme que se extiende por la tundra ártica, bosques, praderas, montañas, costas, humedales, lagos, ríos, zonas agrícolas, pueblos y grandes ciudades. Las condiciones y las preocupaciones ambientales varían mucho entre las distintas regiones. La responsabilidad ambiental se divide entre los gobiernos federal, provinciales o territoriales, municipales e indígenas. El departamento federal conocido comúnmente como Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá (Environment and Climate Change Canada) gestiona asuntos nacionales importantes, mientras que otras autoridades administran muchos asuntos locales y regionales. La protección del aire aborda la contaminación procedente del transporte, la industria, los edificios, los incendios y otras fuentes. La calidad del aire puede cambiar según el tiempo y la estación, por lo que los avisos públicos ayudan a decidir cuándo las actividades al aire libre pueden requerir mayor precaución. La protección del agua abarca las fuentes de agua potable, los ríos, lagos, humedales, aguas subterráneas y océanos. Los sistemas de tratamiento ayudan a hacer que el agua sea segura para su uso, mientras que las normas y la supervisión buscan evitar que sustancias perjudiciales lleguen a las aguas naturales. La gestión de residuos suele organizarse a nivel local dentro de marcos provinciales o territoriales. Los residentes pueden separar basura, materiales reciclables, residuos orgánicos, residuos domésticos peligrosos, aparatos electrónicos y envases de bebidas reembolsables, pero los materiales aceptados y los métodos de recogida varían según la comunidad. El cambio climático afecta a Canadá mediante la modificación de las temperaturas, los cambios en las precipitaciones, las condiciones para los incendios forestales, los impactos costeros y la presión sobre los ecosistemas y las infraestructuras. Las respuestas incluyen reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y adaptar las viviendas, los servicios y las comunidades a las condiciones cambiantes. La evaluación ambiental es un proceso que se utiliza para estudiar cómo determinados proyectos propuestos pueden afectar al suelo, el agua, la fauna, la salud, la cultura y las comunidades. La forma de evaluación depende del proyecto y de las autoridades implicadas, y la participación pública o indígena puede formar parte del proceso. Los conocimientos, derechos y la gestión responsable de los pueblos indígenas son importantes para las decisiones ambientales en Canadá. Las Primeras Naciones (First Nations), los inuit y los métis tienen relaciones distintas con sus tierras y aguas, y sus funciones no pueden reducirse a un único modelo nacional. La protección ambiental cotidiana incluye utilizar la energía y el agua con cuidado, evitar la basura y la contaminación, seguir las normas locales de eliminación de residuos y respetar los espacios naturales. Las decisiones individuales ayudan, pero los grandes problemas ambientales también requieren sistemas públicos coordinados y una industria responsable.
Medio ambiente en Canadá
El medio ambiente de Canadá incluye su aire, agua, suelo, clima, plantas, animales y los lugares donde vive la población. La protección ambiental busca mantener saludables estos sistemas interconectados y, al mismo tiempo, permitir que las comunidades y las empresas satisfagan sus necesidades. La responsabilidad es compartida entre los gobiernos, los pueblos indígenas, las organizaciones, las empresas y los residentes.
Consejo
Empieza por consultar las normas y los servicios de tu propio municipio, provincia o territorio canadiense, porque los sistemas de recogida y los programas ambientales varían. Céntrate primero en acciones que puedas repetir, como separar correctamente los residuos, ahorrar energía, proteger el agua y consultar la información local sobre la calidad del aire. Informa de la contaminación visible o del vertido ilegal a la autoridad responsable de ese lugar.

