Las inundaciones son muy relevantes en todo Camerún, especialmente en las regiones del Litoral, Centro, Norte y Extremo Norte. La sequía, el calor, la desertificación y las pérdidas ganaderas y agrícolas relacionadas son particularmente graves en el Norte y el Extremo Norte. Adamawa y las tierras altas occidentales afrontan deslizamientos y riesgos sísmicos o volcánicos. La costa del Sudoeste y las zonas de selva tropical afrontan lluvias intensas, inundaciones, erosión y movimientos en masa. Las zonas urbanas están expuestas cuando los desagües, edificios, carreteras y otras infraestructuras no pueden soportar lluvias fuertes o escorrentías rápidas. El sistema nacional de protección civil de Camerún incluye la Direction de la Protection Civile (DPC), que coordina la prevención, los estudios, la formación, las solicitudes de asistencia y el seguimiento de la ayuda. El Corps National de Sapeurs-Pompiers (CNSP), dependiente del MINDEF, responde a incendios y desastres, protege a las personas y los bienes, presta primeros auxilios y realiza actividades de educación en seguridad y simulacros de evacuación. La Direction de la Météorologie Nationale emite boletines meteorológicos numéricos de cinco días y diarios, además de boletines sobre sequía, clima, impactos y alertas meteorológicas. El ONACC publica alertas climáticas de diez días y pronósticos estacionales. Las autoridades locales, las Collectivités Territoriales Décentralisées, los prefectos y las autoridades tradicionales aplican medidas locales. CAPC-AC y la Sala de Situación de la CEEAC en Duala apoyan el intercambio regional de información sobre múltiples riesgos. Las alertas pueden difundirse por televisión, radio, servicios de internet, carteles y avisos administrativos. No se ha podido verificar de forma fiable en las fuentes nacionales disponibles la existencia de un sistema nacional estandarizado de sirenas, mensajes de texto masivos, rutas de evacuación, puntos de reunión y refugios de emergencia. Sigue las alertas oficiales, evita las zonas peligrosas, comunica los riesgos urgentes y cumple las instrucciones de abandonar una zona. Los números de emergencia indicados por el MINAT y el CNSP son el 118 para incendios y rescate, el 119 para asistencia médica y el 117 para la policía; el 118 es gratuito y los números públicos de emergencia suelen presentarse como servicios gratuitos. La preparación suele incluir mapas de peligros y riesgos, vigilancia, participación comunitaria, formación, planes de emergencia y simulacros de evacuación. La capacidad local es desigual, por lo que las medidas prácticas pueden diferir entre ciudades, comunidades rurales y regiones. Los lagos de cráter Nyos y Monoun ilustran un riesgo raro pero grave: el dióxido de carbono disuelto puede escapar de las aguas profundas y asfixiar a personas y animales. Se documentan operaciones controladas de desgasificación en Nyos desde 2001 y en Monoun desde 2003, pero siguen siendo necesarias la vigilancia y la comunicación local. Este peligro es distinto de la actividad volcánica ordinaria, y la investigación disponible no ha establecido un equivalente directo general para otros lagos de cráter. Las personas afectadas por un desastre, conocidas localmente como sinistrés, pueden dirigirse a la autoridad administrativa local o a la prefectura y a MINAT-DPC para solicitar asistencia o ayuda financiera. La DPC examina las solicitudes de indemnisation o asistencia financiera, organiza el socorro y supervisa el uso de la ayuda. Los alimentos, materiales y otras formas de apoyo dependen del suceso y de las autoridades implicadas. No se ha verificado un importe de indemnización fijo en todo el país, un catálogo universal de elegibilidad, un plazo estándar de presentación ni un tiempo uniforme de tramitación. Por ello, no debe suponerse que una indemnización individual sea automática. El Estado tiene responsabilidades de protección, coordinación, actuación de emergencia, recuperación y reconstrucción. Se espera que las autoridades locales y tradicionales tengan en cuenta las necesidades y vulnerabilidades locales. La recuperación se financia mediante presupuestos públicos y donantes externos. Entre 2018 y 2023, unos 35 millones de USD de fondos internos para reducción de riesgos y recuperación apoyaron a personas afectadas, reasentamientos, rehabilitación de infraestructuras, viviendas de reubicación, puntos de agua, la Logone-Digue y obras de ribera. La financiación anterior de donantes se concentró mucho en la respuesta de emergencia: entre 2015 y 2017, cerca del 98,4 % se destinó a la respuesta y solo alrededor del 0,4 % a reconstrucción y rehabilitación. Las pérdidas por inundaciones se concentran en vivienda, transporte, agricultura y servicios públicos, que en conjunto representan alrededor del 90 % de las pérdidas sectoriales registradas. Las presas y obras de ribera, los desagües, las carreteras, los puntos de agua y los servicios públicos requieren especial atención. La presa de Lagdo y la Logone-Digue son infraestructuras pertinentes para el riesgo, pero no se han verificado normas operativas ni de evacuación específicas para cada emplazamiento y publicadas a escala nacional. Entre julio y septiembre de 2024, los desastres comunicados afectaron a unas 460.000 personas, causaron 38 muertes, dañaron o destruyeron 56.084 viviendas, afectaron a 5.510 animales y dañaron unas 5.510 hectáreas de tierras agrícolas.
Desastres en Camerún
Los desastres en Camerún incluyen inundaciones, sequías, deslizamientos de tierra, tormentas fuertes, calor, erosión, terremotos, riesgos volcánicos y raras emisiones de gases mortales de lagos de cráter. La protección civil coordina la prevención, las alertas, la respuesta a emergencias, la asistencia y la recuperación, pero la capacidad local y el acceso a ayuda varían según la región. Las inundaciones afectan de media a unas 120.000–200.000 personas al año, mientras que la sequía afecta anualmente a unos 1,8–2 millones.
Consejo
Considera la preparación ante desastres en Camerún como una decisión de riesgo local: las inundaciones, sequías, deslizamientos, fenómenos meteorológicos graves y fallos de infraestructura requieren precauciones distintas. Guarda los números de emergencia, sigue las alertas oficiales y aclara las medidas locales de evacuación y asistencia antes de un suceso. No des por sentado que la ayuda, la indemnización, los refugios o los plazos de tramitación sean automáticos o uniformes en todo el país.

