Camboya no tiene una institución central que regule las citas o las relaciones románticas. El cortejo y las citas son principalmente informales y pueden conducir al matrimonio, la convivencia o un embarazo. Las expectativas sociales sobre las relaciones sexuales antes del matrimonio siguen siendo fuertes, y las experiencias comunicadas varían según el género y entre comunidades urbanas y rurales. El silencio, la desinformación, los mitos sobre anticonceptivos, el costo y la distancia pueden dificultar el uso de los servicios de salud sexual y reproductiva. Los centros de salud, los servicios adaptados a los jóvenes y las escuelas ofrecen información y atención. En 2024, los programas de educación integral en sexualidad y educación para la salud llegaron a unos 905.712 adolescentes y jóvenes. Cerca del 12 % de las mujeres casadas tiene necesidades de planificación familiar no satisfechas. El matrimonio cambia la situación legal de la pareja. La edad mínima general para casarse es de 18 años. Una persona de 16 o 17 años puede casarse si la otra parte es adulta y cuenta con el consentimiento de un progenitor o tutor. El matrimonio requiere consentimiento mutuo, y las disposiciones constitucionales camboyanas se refieren a un marido y una mujer. Según la Encuesta Demográfica y de Salud de Camboya de 2021–2022, alrededor del 75 % de las mujeres casadas declaró que su matrimonio estaba inscrito en el registro civil, mientras que el 51 % dijo tener un certificado de matrimonio. Por ello, una unión no inscrita o consuetudinaria puede generar incertidumbre cuando alguien necesita demostrar su estado civil o reclamar derechos asociados con un matrimonio registrado. El matrimonio registrado también constituye la base para el divorcio formal; la convivencia informal no sigue el mismo proceso. La encuesta registró que el 69 % de las mujeres y el 62 % de los hombres de 15 a 49 años estaban casados o vivían en pareja, mientras que el 25 % de las mujeres y el 35 % de los hombres nunca se habían casado. La edad mediana del primer matrimonio fue de 21,5 años para las mujeres y 24,4 para los hombres. Las uniones tempranas siguen siendo motivo de preocupación regional: el 19 % de las mujeres y el 6 % de los hombres habían iniciado una unión antes de los 18 años, con tasas más altas comunicadas en provincias como Ratanakiri, Stung Treng, Mondulkiri, Preah Vihear y Tbong Khmum. La edad mediana del primer matrimonio de las mujeres también varió entre las zonas rurales y urbanas: fue de 20,9 años en las zonas rurales y de 22,3 en las urbanas. Las relaciones sexuales con una persona menor de 15 años están penalizadas y la edad de consentimiento sexual es de 15 años. El matrimonio forzado y las relaciones sexuales forzadas no son obligaciones de pareja. Las relaciones entre personas del mismo sexo no están penalizadas, pero la legislación camboyana no reconoce ni protege legalmente las parejas del mismo sexo y no existe una opción establecida de unión civil. Pueden existir relaciones informales o consuetudinarias, pero su fuerza legal es incierta. La violencia en una relación romántica puede recibir atención en centros de salud, comisarías, autoridades de comuna o locales, el Departamento Provincial de Asuntos de la Mujer, el Ministerio de Asuntos de la Mujer, los tribunales y organizaciones no gubernamentales especializadas. La Ley de Violencia Doméstica de 2005 proporciona el marco jurídico principal. Las directrices sobre servicios integrales publicadas en 2024 respaldan un modelo en hospitales provinciales que reúne apoyo médico, legal, psicológico y de seguridad con derivaciones confidenciales, aunque la disponibilidad sigue siendo desigual. El Centro Camboyano de Crisis para Mujeres y LICADHO prestan servicios no estatales de albergue, asesoramiento, asistencia legal o derivación en los casos pertinentes. En la encuesta, aproximadamente una de cada cinco mujeres que había tenido pareja comunicó violencia física, sexual o emocional por parte de su pareja a lo largo de su vida. De las mujeres que sufrieron violencia física o sexual, el 53 % dijo no haber pedido ayuda ni habérselo contado a nadie. El acceso puede ser más difícil en zonas rurales y comunidades de minorías étnicas.
Relaciones románticas en Camboya
En Camboya, las relaciones románticas suelen desarrollarse mediante el cortejo informal, las citas y la vida en común, con diferencias entre las zonas urbanas y rurales. Las parejas pueden casarse, vivir juntas o separarse, pero el matrimonio inscrito ofrece una prueba legal y unos derechos más claros que una unión no inscrita o consuetudinaria. El consentimiento, la integridad física, la anticoncepción voluntaria y la protección contra la violencia también se aplican en las relaciones íntimas.
Consejo
En Camboya, las citas y la convivencia suelen ser informales, pero elige el matrimonio registrado cuando necesites pruebas claras del estado civil y acceso al divorcio formal. Acuerden expresamente el consentimiento, la anticoncepción, la salud sexual y los planes de convivencia, sin depender de suposiciones o expectativas sociales. Si hay violencia, coerción o dudas sobre la edad, busca apoyo cuanto antes en un centro de salud, la policía, una autoridad local, una oficina de asuntos de la mujer o una ONG cualificada.

