Las inundaciones son el principal riesgo de desastre en Cabo Verde. Las pérdidas anuales medias modelizadas ascienden a unos USD 18,2 millones, o al 0,93 % del producto interno bruto; las inundaciones representan unos USD 13,4 millones, el 0,68 % del producto interno bruto y alrededor del 70 % de las pérdidas modelizadas. Santiago, São Vicente y Boa Vista presentan una exposición modelizada especialmente significativa. Fogo tiene un riesgo volcánico particular, mientras que Brava también es relevante por sus riesgos volcánicos y sísmicos. La sequía, los terremotos, los deslizamientos de tierra, las tormentas tropicales y los huracanes, la erosión costera, la subida del nivel del mar y las fallas del transporte, el agua, la electricidad o las comunicaciones pueden causar otras emergencias. Entre los ejemplos relevantes figuran la erupción de Fogo de 2014–2015, el huracán Fred en 2015, la sequía de 2017 y la fuerte tormenta del 11 de agosto de 2025. El SNPCB planifica y coordina la protección frente a desastres, opera los mecanismos nacionales de alerta y alarma, dirige las operaciones de emergencia y apoya los servicios de bomberos y rescate. En una operación pueden participar el Comando Nacional de Operações de Socorro, los mandos regionales, los Servicios Municipales de Protección Civil (Serviços Municipais de Proteção Civil), la Cruz Roja de Cabo Verde y los servicios de bomberos, seguridad, puertos y aeropuertos. La isla, el municipio, la zona de peligro y la situación actual determinan qué autoridad da instrucciones y qué asistencia está disponible. El Instituto Nacional de Meteorología y Geofísica (Instituto Nacional de Meteorologia e Geofísica, INMG) vigila las condiciones meteorológicas, climatológicas, geofísicas, geomagnéticas y sísmicas, incluido el espacio aéreo nacional y las aguas territoriales. Las alertas pueden proceder del SNPCB, el INMG, las autoridades municipales u otros canales oficiales de comunicación de emergencias. La información disponible no confirma un conjunto nacional único de niveles de alerta pública ni un sistema de difusión celular, por lo que las personas deben consultar las alertas oficiales vigentes y seguir las instrucciones locales en vez de confiar en una señal nacional fija. La preparación se basa en la Estrategia Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres (Estratégia Nacional para a Redução de Riscos de Desastres), establecida mediante la Resolución 114/2018. Los mapas de riesgos y peligros, el Observatorio Nacional de Desastres (Observatório Nacional de Desastres), los planes municipales de emergencia, los simulacros públicos y las actividades de sensibilización apoyan la preparación. Las escuelas, carreteras, redes de drenaje, sistemas de agua y saneamiento resilientes son especialmente relevantes, porque la dependencia entre islas puede convertir una falla de infraestructura en un problema de abastecimiento, movilidad o evacuación. En una emergencia inmediata, llama al 131. La Línea Verde del SNPCB es el 800 11 12. Sigue las instrucciones del SNPCB, el municipio, la policía y los bomberos, y no regreses a una zona peligrosa hasta que las autoridades responsables lo autoricen. Las autoridades de protección y emergencia organizan las evacuaciones formales junto con las estructuras municipales. En São Vicente, en 2025, las evacuaciones preventivas afectaron a Vila Nova, Alto Bomba y otras zonas de riesgo, y unas 275 personas recibieron alojamiento temporal en la operación documentada. No se ha establecido una lista nacional completa de rutas de evacuación y puntos de reunión; los planes de cada isla y municipio determinan las medidas aplicables. Las personas afectadas por un desastre pueden recibir rescate, protección, asistencia inmediata y alojamiento temporal o realojamiento, según la situación y la capacidad disponible. El Fondo Nacional de Emergencia (Fundo Nacional de Emergência, FNE) es un fondo autónomo dependiente del ministerio de finanzas. Su primera categoría respalda la preparación operativa antes de los desastres naturales; la segunda apoya la asistencia rápida, el rescate, el apoyo a la población y el restablecimiento de las condiciones de vida normales durante y después de un suceso. La información disponible no indica un procedimiento general de solicitud individual ni una tarifa estándar para recibir apoyo del FNE. La recuperación puede incluir la evaluación de daños, la coordinación de emergencia, las reparaciones de viviendas, carreteras, redes de agua y saneamiento, servicios de movilidad y otras infraestructuras críticas. La Resolución 82/2025 estableció un Plan Estratégico de Respuesta y Recuperación tras la tormenta extrema de agosto de 2025; una declaración de calamidad dura inicialmente seis meses y puede prorrogarse. Los socios internacionales pueden apoyar la recuperación después de un suceso importante, que posteriormente puede dar paso a programas de resiliencia y reconstrucción a más largo plazo.
Desastres en Cabo Verde
Los desastres en Cabo Verde son emergencias graves que amenazan a las personas, al medio ambiente o a las infraestructuras críticas y superan la capacidad de respuesta habitual. Las inundaciones y las crecidas repentinas generan las mayores pérdidas modelizadas, seguidas de la sequía, la actividad volcánica en Fogo, los terremotos, los deslizamientos de tierra, las tormentas tropicales y los peligros costeros. El Sistema Nacional de Protección Civil y Bomberos (Sistema Nacional de Proteção Civil e Bombeiros, SNPCB) coordina la protección nacional frente a desastres, las alertas, el rescate y la respuesta de emergencia.
Consejo
Utiliza un plan de desastres específico para tu isla y municipio, en lugar de depender de una única lista nacional. Da prioridad a la exposición a crecidas repentinas y añade medidas para los riesgos volcánicos, sísmicos, de sequía, costeros, de tormentas y de infraestructura que correspondan a tu ubicación. Ten a mano los contactos oficiales, sigue las instrucciones vigentes sin demora y no regreses a una zona peligrosa sin autorización.

