Legalmente, una persona en Bután es menor hasta que cumple 18 años. Según el contexto, se considera que los adolescentes tienen entre 10 y 19 años o entre 15 y 24; el sector de la salud suele definir como jóvenes a las personas de 10 a 24 años. El programa nacional de atención a personas mayores de Bután (National Elderly Care Programme) utiliza como umbral operativo los 65 años o más, mientras que el término persona mayor no tiene un límite de edad uniforme. En la atención y el desarrollo de la primera infancia, las escuelas, los servicios de salud, el asesoramiento y los servicios de protección trabajan conjuntamente. El Integrated Child Care and Protection Programme apoya, entre otras cosas, la crianza, la nutrición, la salud mental, la protección y la seguridad digital. La National Commission for Women and Children (NCWC) gestiona denuncias, casos de protección infantil y la gestión de casos. Según el caso, también asumen responsabilidades las escuelas, los centros de salud, los trabajadores sanitarios voluntarios, los programas comunitarios y las organizaciones de la sociedad civil. Según datos de UNICEF, el registro de nacimientos entre menores de cinco años era del 100 %. A la vez, la violencia física, la agresión psicológica, el trabajo infantil y las carencias nutricionales siguen siendo riesgos pertinentes; una encuesta de 2016 registró violencia física en el 64,1 % y violencia sexual en el 12,8 % de los jóvenes encuestados. Los adolescentes y jóvenes pueden recurrir a servicios de salud adaptados a jóvenes (Youth-Friendly Health Services), abreviados YFHS. Estos servicios abordan, entre otras cosas, las infecciones de transmisión sexual, la salud sexual y reproductiva, los problemas de adaptación y el malestar psicológico. Se prestan en puntos de servicio seleccionados, centros de salud, centros juveniles y Health Information and Service Centres. El horario puede ser el horario laboral habitual u otros momentos adecuados. El ministerio responsable de educación y desarrollo de competencias (Ministry of Education and Skills Development), también conocido como MoESD, se ocupa además de la orientación profesional, la coordinación juvenil y la educación y formación técnica y profesional (TVET). La transición de la escuela a la formación profesional o al trabajo puede realizarse mediante formación técnica, programas de competencias, emprendimiento, empleo en el extranjero y colocación laboral. El ministerio de industria, comercio y empleo (Ministry of Industry, Commerce and Employment), o MoICE, y sus departamentos competentes utilizan, entre otras herramientas, el sistema butanés de información del mercado laboral (Bhutan Labour Market Information System), abreviado BLMIS, el sistema de registro de empleo (Employment Registration System), abreviado ERS, y el modelo de tres pasos Preparar, Promover y Colocar (3P). En el ejercicio financiero 2024–25 se registraron 8.274 colocaciones, incluidas 1.334 colocaciones de empleo en el extranjero. El desempleo juvenil era del 17,2 %. La participación en un programa depende de sus requisitos específicos y no garantiza un empleo. Para contraer matrimonio, la edad legal mínima es 18 años para ambos sexos. El procedimiento judicial para obtener un certificado de matrimonio (Marriage Certificate) requiere documentos y testigos; los matrimonios infantiles están excluidos por ley. Para adoptar a un menor butanés de menos de 18 años, el proceso va desde una solicitud a la NCWC hasta la comprobación de idoneidad y documentos, el asesoramiento preparatorio y una audiencia judicial, que culmina en una orden de adopción (Adoption Order). Las familias proporcionan gran parte del apoyo práctico durante la vejez, la enfermedad y las necesidades de cuidado, pero este apoyo no sustituye a una prestación estatal uniforme de cuidados. El National Elderly Care Programme combina promoción de la salud, prevención, tratamiento, rehabilitación y derivaciones. Las evaluaciones comunitarias integradas pueden realizarse en casa, donde vive la persona, en un centro de salud o en la comunidad. Las familias pueden recibir cierto apoyo para desarrollar habilidades de cuidado. En el censo de 2017, 43.064 personas tenían al menos 65 años, lo que representaba el 5,9 % de la población. El 80 % tenía al menos una enfermedad crónica y el 50 % tenía al menos dos. Las mujeres mayores y las personas con discapacidad pueden ser especialmente vulnerables; su autonomía, dignidad y acceso a la atención sanitaria y social siguen siendo requisitos centrales. Para las personas que necesitan cuidados hay servicios de salud, rehabilitación, evaluación y derivación. Sin embargo, los cuidados prácticos de larga duración recaen principalmente en las familias, las comunidades y la atención primaria. Bután no cuenta con un sistema nacional uniforme y documentado de grados de dependencia, prestaciones económicas o cuidados residenciales universales de larga duración. Por ello, los costes y el acceso dependen del caso, el programa, la institución y los documentos disponibles. La política sobre discapacidad de 2019 y la ratificación por Bután de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, vigente desde el 13 de marzo de 2024, refuerzan la igualdad de trato, la accesibilidad y la participación; la educación inclusiva y la transición al empleo aún requieren apoyo concreto. Otras transiciones incluyen el registro de nacimientos y el acceso a los derechos de la infancia, el paso de la atención de primera infancia a la escuela, el ingreso a la educación o el trabajo, la maternidad y paternidad, el envejecimiento y los cuidados. En casos de menores en circunstancias difíciles o en conflicto con la ley, la NCWC, los servicios de bienestar infantil, los servicios de libertad vigilada y los tribunales colaboran en la protección, las medidas de derivación y las medidas restaurativas. En casos de violencia o violencia doméstica, la NCWC, la policía y los tribunales ofrecen protección, asesoramiento jurídico, alojamiento y gestión de casos. El servicio gratuito es la Women and Child Helpline (Women and Child Helpline), disponible en el 1098. Ante un riesgo agudo de suicidio, el Ministry of Health indica el 112; la policía nacional de Bután (Royal Bhutan Police) está disponible en el 113, según un aviso oficial de emergencias. Los casos de crisis requieren derivación inmediata y, según la necesidad, alojamiento seguro y atención continua.
Etapas de la vida en Bután
Bután apoya la infancia, la adolescencia, la transición a la educación y el trabajo, la formación de una familia, la vejez, las necesidades de cuidados y las crisis mediante distintos servicios estatales y comunitarios. No existe una oficina central para todas las etapas de la vida. El acceso, las responsabilidades y los costes dependen de la edad, las circunstancias, el programa, la institución y los documentos requeridos.
Consejo
Clasifica primero la necesidad como protección, salud, educación y empleo, derecho de familia o cuidados, y después elige el servicio adecuado en Bután. Ante un peligro inmediato, lo esencial es derivar sin demora; para transiciones habituales, confirma por escrito los requisitos, los documentos, los costes y la próxima cita. No cuentes con una oficina central que cubra todos los asuntos ni con una prestación estatal general de cuidados.

