La Constitución de 2008 protege, entre otras cosas, la vida, la libertad, la seguridad, la igualdad, la privacidad, la familia, la propiedad y el derecho a una audiencia justa. Los ciudadanos butaneses pueden adquirir propiedades; la transferencia de terrenos y otros bienes inmuebles a personas que no sean butanesas se rige por leyes del Parlamento. La protección legal está disponible para las personas que se encuentran en Bután y dentro de la jurisdicción judicial butanesa. Por lo general, se puede elegir libremente a un Jabmi. Un acuerdo se convierte en un contrato exigible si cuenta con consentimiento libre, contraprestación lícita y un objeto contractual lícito. La Ley de Contratos de 2013 regula, entre otras cosas, los acuerdos nulos, el incumplimiento de contratos, los daños y las reclamaciones cuasicontractuales. La Ley de Compraventa Comercial de Bienes de 2001 también se aplica a la venta de bienes. Los costos y la duración dependen del contrato y del procedimiento. Los derechos sobre la tierra se acreditan principalmente mediante el registro estatal de tierras (Thram) y el mapa catastral; el registro del terreno (Lag Thram) es una prueba central. La Comisión Nacional de Tierras es la máxima autoridad para las decisiones sobre tierras. Las disputas pueden referirse a la propiedad, transferencias, hipotecas, herencias, límites o arrendamientos. En caso de incumplimiento de una hipoteca, un tribunal puede emitir una decisión conforme a la cual la Comisión realiza la transferencia. Si el Estado adquiere una propiedad para un fin público, la Constitución contempla una indemnización razonable. Los arrendamientos se rigen por la Ley de Arrendamientos de 2015. Los contratos deben formalizarse por escrito, el alquiler suele acordarse entre las partes y el pago debe realizarse a más tardar el quinto día del mes siguiente; el arrendador debe emitir recibos. El alquiler puede aumentarse no antes de que transcurran dos años y en no más del diez por ciento. Las partes en disputa deben intentar primero llegar a un acuerdo amistoso; después, puede intervenir el organismo de resolución de disputas (Comité de Resolución de Disputas) del distrito (Dzongkhag), el área administrativa local (Gewog) o el municipio (Thromde) correspondiente. Para el reconocimiento legal vigente de un matrimonio, es decisivo el certificado de matrimonio emitido por un tribunal (Certificado de Matrimonio). El matrimonio entre una persona butanesa y una persona no butanesa requiere un procedimiento judicial, dos garantes y los documentos y formularios justificativos establecidos. El divorcio se formaliza mediante un documento judicial, el instrumento de divorcio (Yikthi); sin certificado de matrimonio, el tribunal no emite un certificado de divorcio. El derecho de familia también regula la custodia, la manutención de menores y la distribución de gastos y bienes compartidos. La Comisión Nacional de Mujeres y Niños supervisa las adopciones, que requieren, entre otras cosas, consentimientos, una evaluación, tener en cuenta los deseos del menor y una orden judicial de adopción. La Ley de Sucesiones de 1980 regula la sucesión, la separación del hogar compartido y la división de bienes. Son relevantes el concepto de hogar familiar (joint family), la vivienda familiar principal (main house), las tierras de subsistencia (Toshing) y el Thram. Un legado o partición requiere un documento escrito, un sello judicial y tres testigos sin parentesco. Las tierras heredadas deben inscribirse mediante los procedimientos judiciales y registrales de tierras; de lo contrario, pueden tratarse como Toshing. Para la separación de personas y la pertenencia a una familia conjunta se aplican, entre otras, normas de diez años. Las personas no butanesas no pueden heredar tierras. Debido a la antigüedad de la ley, cada caso debe revisarse de manera específica. La Ley de Responsabilidad Civil de 2023 regula la indemnización por daños a personas o bienes cuando se incumple un deber legal. En casos de negligencia, se examinan en particular la existencia de un deber, el incumplimiento, el riesgo previsible, la causalidad y el daño. Si una ley especial no ofrece reparación suficiente, el tribunal puede complementar la reparación civil. El derecho penal y la protección al consumidor son ámbitos jurídicos separados. Las demandas civiles suelen comenzar con la presentación y el registro, seguidos de la notificación, la práctica de pruebas y una audiencia. Según el caso, son competentes el Tribunal Supremo, el Tribunal Superior, los tribunales de Dzongkhag o los tribunales de Dungkhag. Se puede dictar sentencia de forma sumaria, en rebeldía o tras un acuerdo negociado. Una apelación contra una sentencia de un tribunal de Dzongkhag se presenta ante el Tribunal Superior; una apelación contra una sentencia del Tribunal Superior se presenta ante el Tribunal Supremo. La apelación contra una sentencia definitiva debe presentarse dentro de los diez días; puede exigirse una garantía. Mientras está pendiente la apelación, pueden suspenderse los daños y los acuerdos, mientras que una medida cautelar sigue vigente. La Ley de Resolución Alternativa de Disputas de 2013 permite, en particular, la negociación y el arbitraje. El Centro de Resolución Alternativa de Disputas de Bután es una persona jurídica independiente y puede cobrar tasas por sus servicios. El Tribunal Superior reconoce y ejecuta los laudos arbitrales extranjeros; se puede apelar contra el reconocimiento ante el Tribunal Supremo dentro de diez días hábiles. Las sentencias, acuerdos y laudos arbitrales reconocidos se ejecutan mediante procedimientos judiciales formales. La Unidad de Ejecución del Tribunal de Dzongkhag de Timbu apoya la ejecución. No hay un plazo uniforme de ejecución establecido. Pueden generarse costas judiciales; la Directriz sobre Apelaciones de 2022 establece que, en ciertos casos en los que la apelación de una sola parte ante el Tribunal Supremo se desestima o se admite, la tasa es de 45.000 ngultrum, y pueden surgir costos adicionales razonables.
Derecho civil en Bután
El derecho civil en Bután regula las relaciones jurídicas privadas entre personas y organizaciones, incluidos contratos, terrenos, arrendamientos, asuntos familiares, herencias y daños. Según el caso, la competencia corresponde a los tribunales, a la máxima autoridad territorial de Bután (Comisión Nacional de Tierras), a las autoridades locales, al instituto jurídico nacional de Bután (Instituto Jurídico Nacional de Bután) o a un profesional del derecho (Jabmi). Los procedimientos se rigen principalmente por la ley procesal principal (Código de Procedimiento Civil y Penal) y las leyes especiales pertinentes.
Consejo
Primero asigne el asunto a la vía correspondiente: tierras, arrendamiento, contrato, familia, sucesión, daños o procedimiento judicial. Reúna las pruebas cuanto antes y anote los plazos por escrito, porque la falta de inscripciones registrales, certificados o comprobantes de pago puede dificultar la ejecución. Para cuestiones jurídicas poco claras o activos importantes, suele ser más fiable consultar a un Jabmi que evaluarlos por cuenta propia.

