El derecho penal civil se basa principalmente en el Código Penal, capítulo 22, y el Código de Procedimiento Penal, capítulo 7. El sistema Syariah comprende el Código Penal Syariah, capítulo 275, y el Código de Procedimiento Penal de los Tribunales Syariah, capítulo 224. El Código Penal Syariah suele aplicarse a musulmanes y no musulmanes, salvo que la disposición pertinente establezca otra cosa; los tribunales Syariah tienen jurisdicción exclusiva sobre sus delitos. Por lo general, tras un procedimiento en virtud del Código Penal Syariah no se permite iniciar otro procedimiento conforme al Código Penal, capítulo 22, por el mismo delito o uno similar. En el sistema de tribunales civiles, los niveles van desde los tribunales inferiores, incluido el Tribunal de Magistrados y el Tribunal de Menores, pasando por el Tribunal Intermedio, hasta el Tribunal Supremo, con el Tribunal Superior y el Tribunal de Apelación. El sistema Syariah comprende el Tribunal Syariah Inferior, el Tribunal Superior Syariah y el Tribunal de Apelación Syariah. La Fiscalía General, a través de la División de Justicia Penal y del fiscal público, presenta cargos penales civiles. En el sistema Syariah, esa función corresponde al fiscal jefe Syar’ie. Según las circunstancias, investigan la Policía Real de Brunéi, su Departamento de Investigación Criminal, la División de Investigación de Delitos Cibernéticos, la Oficina de Control de Estupefacientes, la Oficina Anticorrupción o la División de Aplicación de la Ley Religiosa. Tras una detención, según la información judicial oficial, la persona debe comparecer ante un Tribunal de Magistrados en un plazo máximo de 48 horas o ser puesta en libertad bajo fianza. El tribunal puede ordenar prisión preventiva mientras continúa la investigación. La fianza puede consistir en un pago de dinero o un fiador; el tribunal determina el importe y la garantía. El incumplimiento de las condiciones de la fianza puede dar lugar a una orden de detención, la revocación de la fianza, una nueva detención y la pérdida de la garantía. La acusación y la pena prevista se leen en el idioma que prefiera la persona acusada. Esta puede declararse culpable o no culpable. Si se declara culpable, el tribunal expone los hechos; si hay acuerdo pleno, puede dictar una condena, mientras que una discrepancia sustancial puede dar lugar a un juicio con presentación de pruebas. Si se niega la acusación, siguen la gestión del caso, la entrega de documentos y el juicio. Puede exigirse un aviso de coartada; no presentarlo puede limitar el uso posterior de pruebas de coartada. En el juicio, el tribunal escucha primero a los testigos de la fiscalía y después a los de la defensa. Examina las pruebas, escucha los alegatos finales y absuelve o condena. Si la defensa presenta sus propias pruebas, el silencio de la persona acusada puede valorarse en su contra en las condiciones establecidas por la ley. Las pruebas pueden consistir en testimonios, documentos, opiniones periciales y pruebas físicas o digitales. En casos digitales, los datos de dispositivos, cuentas y bancos, así como la cooperación transfronteriza, pueden ser decisivos. La Ley de Uso Indebido de Ordenadores, capítulo 194, contempla, entre otras conductas, el acceso no autorizado, la modificación no autorizada, la interceptación no autorizada de servicios informáticos, la obstrucción y la divulgación no autorizada de códigos de acceso. Los actos en línea también pueden quedar comprendidos en el Código Penal, delitos de fraude, delitos sexuales u otras leyes especiales. Las posibles sanciones del derecho penal civil incluyen la pena de muerte, la prisión perpetua, la prisión, el decomiso, las multas y los azotes. Según la ley y el caso, también pueden imponerse una orden de indemnización, libertad vigilada, exención condicional o incondicional de pena, servicio comunitario, prohibición de conducir o confiscación de bienes. La libertad vigilada dura de seis meses a tres años; el servicio comunitario suele comprender de 40 a 240 horas y normalmente debe completarse en el plazo de un año. Por un solo delito, el límite general de condena del Tribunal de Magistrados suele ser de tres años de prisión, 5.000 B$ o 24 azotes; para varios delitos, los límites combinados suelen ser nueve años o 15.000 B$, salvo que una ley especial disponga otra cosa. Para muchos delitos, la jurisdicción del Tribunal de Magistrados suele abarcar penas de hasta siete años de prisión o una multa acumulada de 10.000 B$. En el caso de jóvenes, el Tribunal de Menores suele tener jurisdicción en los cuatro distritos hasta que la persona cumple 18 años. Se define como niño a quien tiene menos de 14 años y como joven a quien tiene 14 años o más y menos de 18. El procedimiento incluye a un progenitor o tutor, JAPEM y un panel asesor, y se centra en la protección, la rehabilitación y la reintegración. Entre las posibles medidas figuran la libertad vigilada, el asesoramiento, una orden de buena conducta, el ingreso en un centro de detención preventiva o una institución autorizada, y la entrega a un progenitor o tutor con condiciones. Las personas perjudicadas denuncian el delito ante el organismo de investigación competente y pueden comparecer como testigos. El fiscal público decide si presenta un cargo penal civil. Por lo general, los testigos deben comparecer y declarar con veracidad; una ausencia injustificada puede dar lugar a una orden de detención. Se pueden solicitar intérpretes. En determinadas condiciones, para niños, testigos traumatizados y víctimas de violencia o delitos sexuales, el tribunal puede permitir declaraciones por vídeo, en una sala especial, protegidos de la vista de la persona acusada o con el apoyo de un trabajador social. Una orden de indemnización puede tener en cuenta la pérdida sufrida dentro del proceso penal; una demanda civil independiente sigue siendo distinta. En materia de tráfico se aplican, entre otras normas, la Ley de Tráfico Vial, capítulo 68, y la jurisdicción de la Sección de Tráfico Vial o del Tribunal Inferior. Entre los delitos habituales están conducir sin licencia o seguro, exceder la velocidad, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, conducir de forma peligrosa o imprudente, utilizar el móvil sin autorización y no detenerse, informar o prestar ayuda después de un accidente. Por ejemplo, una primera infracción por conducir bajo los efectos del alcohol puede acarrear 10.000 B$ y dos años de prisión; para las infracciones reiteradas pueden preverse 20.000 B$, cuatro años de prisión y varios años de inhabilitación para conducir. La disposición concreta y la versión de la ley aplicable determinan las consecuencias específicas. Para ciertos delitos de tráfico, se puede permitir el pago para resolver el procedimiento. Por lo general, cabe apelar ante el Tribunal de Apelación una decisión penal del Tribunal Superior o del Tribunal Intermedio. Una decisión penal del Tribunal de Magistrados suele apelarse ante el Tribunal Superior. La información judicial oficial indica un plazo de dos semanas desde la sentencia, sujeto a las normas procesales aplicables. En los materiales oficiales revisados no se confirmó una obligación legal general de proporcionar defensa penal durante todos los períodos de detención; sin embargo, la Directriz de Práctica Judicial 10/1997 acredita la asistencia jurídica en casos de pena capital. La duración y el coste de las investigaciones, la prisión preventiva, el juicio y la apelación dependen del delito, las pruebas y el procedimiento. No se dispone de una duración media oficial general.
Derecho penal en Brunéi
El derecho penal de Brunéi se basa en un sistema jurídico civil y un sistema Syariah independiente. Regula los delitos, las investigaciones, los procedimientos judiciales, las sanciones y los derechos de las personas acusadas y perjudicadas. La jurisdicción, el procedimiento y las posibles consecuencias dependen, entre otros factores, del delito, la ley aplicable y el tribunal competente.
Consejo
Clasifica primero una acusación en Brunéi según la ley aplicable, el tribunal competente y la fase concreta del procedimiento. Anota de inmediato los plazos, las condiciones de la fianza y las pruebas, porque los errores relacionados con la comparecencia ante el tribunal, las coartadas, la conservación de pruebas o las apelaciones pueden ser difíciles de corregir. En casos de pena capital, procedimientos Syariah, casos digitales complejos o jurisdicción incierta, busca asistencia de defensa cualificada desde el principio.

