Las pruebas arqueológicas documentan la presencia humana en las colinas de Tsodilo, en el noroeste de Botsuana, desde hace al menos 100.000 años, aunque la ocupación no fue continua. La zona contiene más de 4.500 pinturas rupestres repartidas en unos 10 kilómetros cuadrados. Las comunidades hambukushu y san consideran Tsodilo un paisaje sagrado vinculado con sus antepasados. La colina de Toutswemogala aporta pruebas de asentamientos desde el siglo VII hasta finales del siglo XIX, incluidos cimientos de viviendas, enterramientos, un muro de piedra y estiércol de ganado vitrificado. La cría de ganado era fundamental allí, junto con la de cabras y ovejas, la caza y la recolección. Antes del dominio colonial, Botsuana no constituía un solo Estado centralizado. Varias merafe de habla tswana, es decir, comunidades políticas o entidades políticas, desarrollaron distintas estructuras de poder. Un kgosi, o gobernante, y los dikgosi, en plural, ejercían autoridad mediante instituciones y relaciones que variaban de una comunidad a otra. El kgotla servía como lugar de consulta, debate político y toma de decisiones judiciales. Tanto la arqueología como las tradiciones orales aportan pruebas, pero no siempre describen el pasado de la misma manera. Durante el siglo XIX, los bakwena, bangwato, bangwaketse y batawana ampliaron o consolidaron su influencia. El Mfecane o Difaqane transformó las migraciones y las relaciones políticas de la región, incluidos los desplazamientos asociados a Mzilikazi. Sechele I gobernó a los bakwena entre 1833 y 1892. La Sociedad Misionera de Londres y misioneros como Robert Moffat y David Livingstone contribuyeron a la expansión del cristianismo, la escolarización, la práctica médica y la escritura en setswana, pero los misioneros no fueron los únicos agentes de cambio histórico. Gran Bretaña estableció el Protectorado de Bechuanalandia el 31 de marzo de 1885. La administración británica se apoyó considerablemente en los dikgosi y los comisionados residentes. En ciertos momentos, zonas anteriores del protectorado se extendieron al sur de la actual Botsuana, mientras que el Bechuanalandia británico pasó a formar parte de la Colonia del Cabo en 1895. Las concesiones ferroviarias a lo largo de la frontera oriental dieron lugar a una conexión en 1896–1897, y Mahikeng siguió siendo la capital administrativa colonial hasta 1965. En 1895, Khama III, Sebele I y Bathoen I viajaron a Londres para oponerse a la propuesta de transferir sus territorios a la Compañía Británica de Sudáfrica. Las reformas constitucionales de 1960 y 1961 encaminaron el protectorado hacia el autogobierno. La Cámara de Jefes fue precursora del Ntlo ya Dikgosi, el órgano consultivo nacional que representa al liderazgo tradicional. Botsuana celebró sus primeras elecciones generales en marzo de 1965; Seretse Khama se convirtió en primer ministro, y el 30 de septiembre de 1966 el país pasó a ser la República independiente de Botsuana. La Constitución de 1966 combinó instituciones de estilo Westminster con una presidencia ejecutiva. Las reformas posteriores introdujeron un sistema de elección presidencial en 1969, ajustaron los requisitos para ser presidente tras un referéndum en 1987 y, en 1997, establecieron un límite presidencial de diez años, normas de sucesión para el vicepresidente, una Comisión Electoral Independiente, el voto a partir de los 18 años y el voto desde el extranjero. Las reformas de 2005 y 2007 reorganizaron la Cámara de Jefes como Ntlo ya Dikgosi, neutral en términos tribales. Seretse Khama fue presidente entre 1966 y 1980, seguido por Ketumile Masire entre 1980 y 1998, Festus Mogae entre 1998 y 2008, Seretse Khama Ian Khama entre 2008 y 2018, Mokgweetsi Masisi entre 2018 y 2024, y Duma Boko desde 2024. El Partido Democrático de Botsuana gobernó desde la independencia hasta 2024. El Congreso Democrático Unido ganó las elecciones de octubre de 2024, lo que produjo la primera transferencia del poder nacional del BDP a la oposición mediante unas elecciones. Los diamantes transformaron la historia económica de Botsuana. Al descubrimiento de BK1 en Orapa en 1967 le siguió la consolidación de los derechos mineros bajo el Estado, el inicio de la producción en Orapa en 1971 o 1972, en Letlhakane en 1975 y en Jwaneng en 1982. Los ingresos de los diamantes y una planificación financiera y del desarrollo prudente contribuyeron a que Botsuana pasara de ser un protectorado pobre a una economía de ingreso mediano, aunque también generaron una dependencia persistente de la minería. La narrativa histórica pública de Botsuana suele destacar Kagisano, Botho, la unidad, el kgotla, la democracia pacífica y el gobierno orientado al desarrollo. Otras perspectivas examinan las fronteras coloniales, las jerarquías desiguales entre merafe, las reivindicaciones de tierras y reconocimiento de los san y otros pueblos indígenas, y las tensiones entre la historia nacional, la historia oral local y la arqueología. El viaje de los tres dikgosi a Londres en 1895 también se interpreta como una defensa de la soberanía y como parte de una narrativa nacional posterior. La investigación puede recurrir a excavaciones arqueológicas, datación por radiocarbono, estratigrafía, leyes, actas parlamentarias, fuentes misioneras y coloniales, historia oral, museos y monumentos. Las excavaciones y la investigación antropológica están reguladas por las leyes de patrimonio e investigación de Botsuana, incluidas la Ley de Monumentos y Reliquias de 2001 y la Ley de Investigación Antropológica de 1967. No existe un archivo central ni un sistema educativo único que represente plenamente todos los periodos históricos; por ello, los investigadores combinan museos, monumentos, registros gubernamentales y parlamentarios, conocimientos comunitarios y documentación internacional sobre el patrimonio.
Historia de Botsuana
La historia de Botsuana abarca desde los primeros asentamientos humanos y los yacimientos arqueológicos hasta las sociedades de habla tswana, el dominio colonial británico y la república independiente fundada en 1966. Su evolución refleja la interacción entre la arqueología, la historia oral, las instituciones políticas, el cristianismo, la minería y el gobierno democrático. Las fronteras coloniales, las cuestiones relativas a la tierra, las perspectivas san y de otros pueblos indígenas, y el desarrollo del país basado en los diamantes siguen siendo fundamentales para comprender el pasado de Botsuana.
Consejo
Estudia la historia de Botsuana delimitando claramente un periodo, un lugar y una pregunta, en vez de intentar contar una única historia nacional amplia. Elige hallazgos arqueológicos, tradiciones orales, leyes, actas parlamentarias o textos coloniales según el tema que examines, y deja visibles sus distintos puntos de vista. Confirma el acceso guiado o la autorización legal antes de visitar sitios patrimoniales, entrevistar a comunidades o manipular restos históricos.

