El desempleo puede producirse tras la supresión de un puesto, un despido, una renuncia, el final de un trabajo temporal, una enfermedad, responsabilidades de cuidado, una mudanza o dificultades para incorporarse al mercado laboral. Una persona también puede estar subempleada cuando tiene algún trabajo, pero quiere y puede aceptar más horas. Australia tiene un sistema público de apoyo a los ingresos administrado por la agencia australiana de servicios públicos (Services Australia), habitualmente asociada con el servicio público de atención (Centrelink). La prestación para quienes buscan empleo (JobSeeker Payment) es una forma conocida de apoyo para algunas personas en edad laboral que reúnen los requisitos, pero la elegibilidad depende de las circunstancias personales y no es automática. Para presentar una solicitud normalmente se necesitan datos sobre identidad, residencia, ingresos, bienes, situación de pareja y cuenta bancaria. Algunas personas solicitantes también deben cumplir requisitos continuos relacionados con la búsqueda de empleo, las citas, las actividades o la comunicación de cambios. Los servicios de empleo pueden ayudar con la planificación laboral, las solicitudes, la formación y el contacto con empleadores. Las escuelas, los proveedores de educación profesional, las organizaciones comunitarias, los sindicatos y las asociaciones profesionales pueden ofrecer apoyo adicional. Perder un empleo puede afectar al pago final, las vacaciones no utilizadas, las cotizaciones de jubilación obligatoria (superannuation), los seguros y las indemnizaciones por supresión del puesto. Las personas que dejan un trabajo deben obtener sus registros laborales y comprobar lo que ha pagado el empleador. Una búsqueda de empleo práctica combina solicitudes con contacto directo, redes profesionales, agencias de contratación y desarrollo de habilidades. Un currículum adaptado y ejemplos claros del trabajo anterior suelen ser más eficaces que enviar la misma solicitud a todas partes. El desempleo puede ejercer presión sobre la salud mental, la vida familiar y la vivienda. Contactar pronto con personas de confianza, servicios de salud, acreedores y organizaciones de apoyo puede evitar que un problema temporal se vuelva más difícil. El apoyo a los ingresos es una red de seguridad, no una garantía de mantener el nivel de vida anterior. Los pagos pueden verse afectados por los ingresos, los bienes, las circunstancias del hogar y el cumplimiento de los requisitos aplicables. Un periodo sin trabajo también puede utilizarse para cambiar de rumbo, obtener una cualificación, mejorar el inglés, conseguir una licencia o probar un nuevo campo. La mejor opción equilibra las oportunidades futuras con las necesidades financieras inmediatas.
Desempleo en Australia
El desempleo en Australia significa no tener un trabajo remunerado mientras se está disponible para trabajar o se busca empleo, aunque las circunstancias personales varían. Durante este periodo, las personas pueden recurrir a ahorros, pagos finales del empleo, apoyo a los ingresos, servicios de empleo, formación y ayuda comunitaria. Actuar pronto puede proteger el dinero, la vivienda, la salud y las futuras opciones laborales.
Consejo
Si te quedas sin empleo en Australia, ocúpate inmediatamente del pago final y de las posibles ayudas en lugar de esperar a que se agoten tus ahorros. Prepara un presupuesto sencillo de supervivencia y lleva un registro escrito de las solicitudes y los contactos oficiales. Considera la búsqueda de empleo, la salud y el desarrollo de habilidades como partes separadas de un mismo plan de recuperación.

