Las dos áreas principales de la seguridad requieren preparativos diferentes. Los Servicios Nacionales de Gestión de Desastres (National Disaster Services) coordinan las alertas, la preparación, la respuesta ante emergencias y la recuperación frente a huracanes, tormentas tropicales y otros peligros. La sequía y la escasez de agua son preocupaciones importantes, mientras que los terremotos, tsunamis, deslizamientos de tierra, tormentas eléctricas intensas, rayos, tornados e incendios estructurales también siguen siendo relevantes. Un plan familiar debe incluir alertas fiables, agua potable, suministros esenciales, comunicación, acuerdos de refugio o evacuación y la protección de documentos importantes. Los daños causados por las tormentas pueden interrumpir los servicios durante mucho tiempo, por lo que la preparación debe contemplar que el suministro eléctrico, el agua, las carreteras y las comunicaciones puedan dejar de estar disponibles. La prevención de la delincuencia depende más de las rutinas diarias y de la situación alrededor de una vivienda, un lugar de trabajo, un alojamiento o un espacio público. Mantén los objetos de valor y los documentos seguros, actúa con la debida precaución después del anochecer y desconfía de solicitudes inesperadas de dinero o información personal por internet. Los hurtos y los allanamientos son distintos de los delitos violentos, mientras que la violencia sexual, las agresiones graves, los delitos relacionados con drogas, la trata y el fraude requieren formas diferentes de prevención y apoyo. Contacta rápidamente con la policía o con el servicio local de apoyo pertinente después de un incidente y conserva información útil, como mensajes, registros de transacciones, descripciones y la hora y el lugar de lo ocurrido. Los indicadores policiales disponibles registraron 12 homicidios intencionales, 140 robos y 69 delitos de violencia sexual en 2024. Estas cifras son incompletas y no miden todos los incidentes, por lo que no deben considerarse una imagen completa del riesgo personal. La seguridad práctica mejora cuando los preparativos para emergencias y las precauciones frente a la delincuencia se mantienen conjuntamente, comprobando las alertas locales vigentes antes de viajar o realizar actividades afectadas por las condiciones meteorológicas o de seguridad.
Seguridad en Antigua y Barbuda
La seguridad en Antigua y Barbuda abarca tanto los peligros de emergencia como los riesgos de delincuencia. Los huracanes y las tormentas tropicales pueden causar vientos extremos, inundaciones, marejadas ciclónicas e interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, el agua, las carreteras, las comunicaciones y la vivienda. Los hurtos, robos, allanamientos, la violencia sexual, las agresiones graves, los delitos relacionados con drogas, la trata y el fraude facilitado por medios digitales también requieren precauciones sensatas y una denuncia rápida.
Consejo
Considera la preparación ante desastres y la prevención de la delincuencia como dos partes separadas del mismo plan de seguridad. Da prioridad a las alertas fiables, los suministros básicos, la comunicación y los acuerdos de refugio para las emergencias, y utiliza rutinas seguras y denuncia rápida frente a la delincuencia. Mantén el plan operativo durante interrupciones prolongadas del suministro eléctrico, el agua, las carreteras o las comunicaciones.

