No existe una única oficina nacional responsable de todo el medio ambiente en Andorra. El consejo municipal (Comú) es responsable, entre otras cosas, de la recogida de residuos, los caminos, el mantenimiento de las carreteras y los espacios públicos municipales y, según el municipio, de la captación, el tratamiento y la distribución del agua. Por ello, los canales de atención, las tasas y los horarios de recogida varían localmente. El Gobierno de Andorra (Govern d’Andorra) es responsable de la regulación nacional, las mediciones, la información sobre riesgos y el acceso a la legislación aplicable a través del Boletín Oficial (BOPA) y del Portal Jurídico (Portal Jurídic). Los estudios de planificación de infraestructuras evalúan, entre otras cosas, el abastecimiento de agua potable, el tratamiento de aguas residuales, la distribución de energía, la eliminación de residuos y la gestión del suelo y las rocas. La normativa de edificación tiene en cuenta la reutilización del agua de lluvia, la eficiencia energética, las energías renovables y el uso eficiente del agua potable. Esto no crea un derecho general de acceso a redes privadas. La calidad del agua se controla en todo el país. En 2025, el 72 % de las estaciones de control registró una buena calidad fisicoquímica; la calidad biológica fue excelente o buena en el 94,5 % de las estaciones. Se trató casi el 100 % de las aguas residuales. Andorra cuenta con cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales en Pas de la Casa, en las zonas noroccidental y nororiental, y en el sur. La captación de agua para consumo humano requiere un permiso o un registro, también en el caso de viviendas aisladas. Los boletines mensuales y el balance anual informan sobre la disponibilidad de agua y la posible escasez. Según el asunto, la responsabilidad corresponde al Gobierno, al proveedor de agua o al consejo municipal competente. En 2025, la vigilancia del aire registró una calidad excelente o buena en el 85,9 % de las estaciones de control; se registraron valores malos o muy malos en el 2,2 %. Tres estaciones fijas y dos móviles miden, entre otros contaminantes, dióxido de nitrógeno, partículas PM10 y PM2.5, ozono, monóxido de carbono y dióxido de azufre. El tráfico y la calefacción, así como las condiciones de inversión térmica invernal, pueden aumentar la contaminación. El polvo sahariano puede causar episodios puntuales. El ozono se controla especialmente de mayo a septiembre, y la información sobre el polen se publica semanalmente en aire.ad. Las mediciones se aplican a la estación correspondiente y no garantizan una calidad concreta del aire en cada lugar residencial. En 2025, el 90 % de las estaciones de control del ruido se mantuvo dentro de los valores objetivo; siete por ciento se desvió de ellos. Las principales fuentes son el tráfico, las obras y determinados eventos. El catastro acústico (Cadastre sonor) de 2017 y 2018 identifica las zonas de sensibilidad acústica. La planificación de obras y eventos puede requerir medidas de protección contra el ruido o un estudio de impacto acústico. Según las circunstancias, las reclamaciones y las medidas de control se dirigen al Gobierno o al consejo municipal. Las normas nacionales también se aplican al alumbrado exterior: los cursos de agua, lagos y estanques no pueden iluminarse directamente; los escaparates y la publicidad solo pueden iluminarse hasta la 1 h, y las estaciones de esquí solo hasta las 22 h. Las nuevas instalaciones no pueden superar los 3.000 kelvin ni emitir luz blanca; las carreteras, los caminos, los parques, los jardines y los aparcamientos pueden permanecer iluminados durante toda la noche por motivos de seguridad. El Plan sectorial de infraestructura verde de Andorra (Pla sectorial d’infraestructures verdes d’Andorra) conecta caminos verdes sin tráfico, núcleos urbanos y zonas próximas a los ríos. El plan inicial abarca 25 kilómetros; la conexión de Sant Julià de Lòria a Ordino ya se ha completado, mientras que se está ampliando el tramo oriental entre Encamp y Canillo. En Encamp, en 2025 se documentó un sendero peatonal de aproximadamente 600 metros de longitud y unos dos metros de anchura, con unos costes de proyecto de 368.150 euros. En general, los caminos son de acceso público, pero su accesibilidad efectiva depende del tramo. Las cuestiones relativas a zonas protegidas, biodiversidad y naturaleza corresponden al tema Naturaleza. La Ley de accesibilidad (Llei d’accessibilitat) de 1995, modificada en 2017, y el Reglamento de accesibilidad (Reglament d’Accessibilitat) proporcionan el marco jurídico para los caminos, parques y espacios exteriores accesibles. La Comisión para el fomento de la accesibilidad (Comissió per al foment de l’accessibilitat), regulada en 2026, asesora al Gobierno, promueve la accesibilidad universal, evalúa el cumplimiento e informa cada tres años. Cuando existen limitaciones topográficas o estructurales, puede ser necesaria una solución alternativa proporcionada; la evaluación concreta depende de cada caso. Entre los riesgos cotidianos relevantes se encuentran las inundaciones, las lluvias intensas, los aludes, los desprendimientos de rocas, los movimientos de ladera, la nieve y el calor. El servicio de cartografía de riesgos (IDE Andorra) proporciona mapas de riesgos, el servicio meteorológico (Meteo Andorra) publica avisos y Protección Civil (Protecció Civil) organiza la prevención, los planes, las evacuaciones, las instrucciones de protección y las alertas. Las zonas de aludes se vigilan en invierno; cuando es necesario, pueden realizarse desencadenamientos preventivos. Los números de emergencia son el 110 para la policía, el 112 para emergencias generales, el 116 para emergencias médicas y el 118 para el servicio de bomberos. Un plan personal de emergencia con un kit de emergencia Catakit (Catakit) puede complementar la preparación. La ordenación territorial involucra al Gobierno, el Consejo General (Consell General), los siete consejos municipales, las empresas, las asociaciones y la ciudadanía. El plan ambiental ENPA 2021–2035 (ENPA 2021–2035) incorpora aportaciones públicas, zonas fluviales, paisajes e infraestructuras. Los mapas y planes de riesgos pueden ponerse a disposición del público para consulta; la legislación aplicable está disponible gratuitamente a través del Boletín Oficial y del Portal Jurídico. Ya se ha utilizado un presupuesto participativo para proyectos de construcción y mantenimiento territorial, pero su alcance depende de las responsabilidades correspondientes. La Ley 32/2022 (Llei 32/2022) vincula el desarrollo territorial con la capacidad real de las infraestructuras de agua, aguas residuales, energía, residuos y otros servicios. En junio de 2026, había informes del Gobierno disponibles para seis parroquias (Parròquies); todavía faltaban datos complementarios para Escaldes-Engordany. Tras su aprobación por los consejos municipales, deben modificarse los respectivos planes urbanísticos de ordenación parroquial (POUP). Esto no permite automáticamente nuevos desarrollos, porque también deben comprobarse la planificación local y los requisitos de licencia. En materia de residuos, el objetivo es alcanzar una tasa de reciclaje del 65 % para los residuos municipales en 2035. Se recogen por separado el vidrio, el papel y el cartón, los envases, los residuos orgánicos, los textiles, los aceites, los aparatos eléctricos desechados, las pilas, los medicamentos y los residuos de vehículos. En 2025 se generaron 51.092 toneladas de residuos municipales; el papel y el cartón constituyeron la mayor fracción reciclada. Desde 2026, el Gobierno se ha hecho cargo por primera vez del papel y el cartón procedentes de la recogida selectiva municipal. La separación, el método de recogida y los horarios de apertura dependen del consejo municipal; no se ha acreditado un modelo uniforme de tasas.
Entorno cotidiano en Andorra
El entorno cotidiano en Andorra está determinado por siete consejos municipales y el Gobierno de Andorra. Las responsabilidades sobre espacios públicos, caminos, residuos, agua y tasas locales varían según el municipio, mientras que el Gobierno es responsable de las normas nacionales, la supervisión y la información sobre riesgos. Por ello, evaluar una ubicación requiere considerar la infraestructura, la calidad del agua y del aire, el ruido, la accesibilidad, la seguridad y los cambios territoriales previstos.
Consejo
Evalúa siempre el entorno en Andorra a nivel municipal, porque las responsabilidades, los horarios de recogida, las tasas y la accesibilidad efectiva varían entre municipios. Para una ubicación concreta, las mediciones, la infraestructura local, los peligros naturales y los cambios previstos importan más que una impresión general del país. Primero identifica el consejo municipal responsable y después consulta los datos y procedimientos disponibles para el tramo específico.

